1. Ponte a la pata coja con la pierna que pisa ligeramente flexionada. Mantente 5 segundos con los ojos abiertos, ciérralos y mantente otros 5 y repite hasta 4 veces.

2. Complicamos el ejercicio anterior situando sobre el suelo una toalla doblada. Deberás permanecer de nuevo a la pata coja, pero con inestabilidad añadida. También son 5 segundos con ojos abiertos, 5 con ojos cerrados y 4 repeticiones de todo.

3. Imagina un camino en zig-zag dibujado en el suelo. Deberás afrontarlo de nuevo a la pata coja, primero 6 saltos con un pie y luego 6 saltos con el contrario. Cuando termines, repite todo hasta 5 veces.

4. Sin desplazarte, ejecuta varios saltos y utiliza una única pierna en la caída. Llegar al suelo con la rodilla semiflexionada te ayudará en la amortiguación. Realiza cinco saltos, primero con una pierna y luego con otra, y repite todo cuatro veces.

Notarás menos dolor en tobillos y rodillas con que lo realices un día por semana.

SEGURO QUE TE INTERESA:

¿Estás saliendo a correr? No deberías saltarte este calentamiento

Deporte contra los efectos del confinamiento: así puedes aliviar el dolor de espalda