No vale empezar 5 días a la semana y tras las primeras agujetas y lesiones, porque va a ser así, no volver nunca más. Por eso es mucho mejor ir despacio, con calma y constancia, que lanzarte sin filtro a quemar grasa.

Natación

Uno de los mejores deportes para tu salud, más allá de tu forma física. “La natación, en todos sus estilos, es considerada como uno de los deportes más completos del mundo, debido a la gran variedad de musculatura que se emplea. Se podría decir que es la disciplina que construye los cuerpos más compensados y equilibrados”, nos cuenta el equipo médico de Clínicas Dorsia.

“Tal y como hace referencia el principio de Arquímedes o la llamada presión hidrostática, dentro del agua, nuestro cuerpo disminuye hasta pesar un 10%. Por esto, la natación produce menor desgaste articular respecto a otros deportes”, añaden, lo que es realmente beneficioso para embarazadas, post parto, recuperación de lesiones, personas mayores…

Entre los principales beneficios que te vas a encontrar:

-aporta mayor flexibilidad y elasticidad

-quema grasas

-favorece la circulación sanguínea y el drenaje

Running

El deporte de moda. No es que no seas nadie entre tus amigos si no has hecho 3 maratones al año y te hayas apuntado a un Iron Man o superado con nota la Spartan Race. Es que hemos llegado a un nivel que si no te apuntas a un Trail de 100 km por la montaña, tú no corres, tú andas rápido. Exageraciones aparte, el running se ha convertido en el deporte de moda, pero conviene tener en cuenta que es un deporte global, no sólo de tren inferior.

Corredora | iStock

“Aunque solemos asociar correr con ejercitar las piernas, lo cierto es que el running pone en funcionamiento más de 200 músculos. En función del entrenamiento que sigamos, ya sea aeróbico (carrera continua) o anaeróbico (HIIT, o entrenamiento de intervalos de alta intensidad), ya que obtendremos unos resultados u otros, de pérdida de peso o de ganancia de volumen de masa muscular. Además, conseguiremos tonificar las piernas, fortalecer el abdomen y brazos, y mejorar la capacidad muscular y la resistencia. Tren inferior: tobillos, rodillas, cadera y glúteos, caderas y muslos. Tren superior: columna, hombros y brazos, caja torácica”, nos cuentan en Clínicas Dorsia.

Gimnasio

Si decides apuntarte a un gimnasio debes saber que no será fácil, que necesitarás conocer muy bien no sólo las máquinas sino también al monitor que te guiará, y debes tener presente, y bien claros, tus objetivos. No te dejes llevar por los mazas que quieran que hagas CrossFit desde el día 1 si tú lo que buscas es perder una talla para Navidad.

Si optas por entrenar con pesas, para evitar la flacidez sobre todo, “este tipo de entrenamiento aporta múltiples beneficios físicos y en la salud como es la pérdida de grasa; los estudios sugieren que el entrenamiento con pesas no solo quema calorías durante el entrenamiento, sino también después, pues aumenta el metabolismo y, por tanto, se siguen quemando calorías durante las siguientes 24 horas después de la sesión de entrenamiento”, añaden. El secreto no está en el peso, sino en las repeticiones. Cuidado con el exceso.

Y un objetivo mejor, “La quema de calorías durante el descanso: cuando incrementamos la masa muscular, nuestro metabolismo basal aumenta. El metabolismo basal son las calorías que se queman cuando estamos en reposo, es decir, la energía necesaria para mantener el correcto funcionamiento de los órganos, la respiración…”, por lo que ten presente que eliges el gimnasio como manera de ponerte en forma, debes saber que el entrenamiento invisible, el descanso, la alimentación y el sueño, forman parte fundamental de todo.