Te propongo que pongas en práctica estos ejercicios dos días por semana:

El gato: Apoya manos y rodillas en el suelo y trata de imitar con tu cuerpo la postura de un gato encrespado. La sensación sería la de sacar chepa mientras inhalas, para volver a relajar la espalda mientras exhalas. Repite 8 veces, descansa 15 segundos y vuelve a empezar hasta completar 3 series.

Bird-dog: También con rodillas y palmas de las manos en el suelo, estira una pierna y el brazo contrario al mismo tiempo que coges aire. Deberás expulsarlo mientras vuelves a la posición inicial. Repetirás un total de cinco veces antes de cambiar al brazo y la pierna contrarios. Son 4 series en total.

Plancha: De nuevo boca abajo, estira tu cuerpo con los antebrazos y puntas de los pies apoyados. Como se trata de combatir el color de espalda, no trates de aguantar arriba el máximo tiempo posible: es mucho más efectivo realizar intervalos cortos, de 10 segundos. Son un total de 6 series con descansos de apenas 5 segundos entre una y otra.

Puente de hombros: Colócate ahora boca arriba, con las piernas flexionadas, y eleva la parte baja de la espalda y la cadera hasta el momento en que todo el cuerpo quede alineado. Expulsar el aire al subir y échalo al bajar. Repite 10 veces, descansa, y reanuda el ejercicio hasta dos veces más.

Fortalecer la espalda es fundamental para evitar dolores. En pocos días te sentirás mucho mejor.