La motivación no es animar, motivar es dar motivos, así que debemos hacerles a nuestros hijos la siguiente pregunta: '¿Qué motivos tienes tú para enfrentarte a este nuevo curso escolar?'. El niño puede ir respondiendo, por ejemplo, con frases como tener amigos, conocer nueva gente… ¡Esto le estimulará! Y en el caso de que la motivación no llegue, tiraremos de fuerza de voluntad, pero no animar a lo loco.

Y, sobre todo, no utilizar la estrategia de 'que viene el lobo', es decir, no debemos infundirles miedos e inseguridades que luego hacen suyos.

Rutinas para empezar con buen pie el curso escolar

El principio de curso puede ser, además, un buen momento para marcar ciertas rutinas de cara al nuevo año, y que pueden ayudarnos a terminar el curso de manera favorable. ¿A que nos referimos? Sentarnos con los niños a hablar sobre los siguientes puntos:

Definir objetivos educativos

Fijar objetivos sociales

Cuál es su reto para este año