Notamos que hace días nuestro hijo presenta una conducta rara, no quiere comer, no duerme bien, no está feliz y se resiste a ir al colegio. Si hemos hechos nuestras investigaciones y hemos descartado un posible caso de bullying o acoso escolar, ¿cuál sería el siguiente paso?

"Tenemos que generar recursos para que sepan gestionar esas situaciones de no sentirse integrados en el grupo y de aislamiento social", explica el coach. Estas herramientas serían:

Aprendizaje

Tenemos que hacer que el niño vea en esto que está viviendo una excelente oportunidad para crecer. Preguntarle qué está aprendiendo él de esta situación.

Adaptación

No se puede cambiar lo que haga, así que toca adaptarse.

Aceptación

La situación está ahí y tiene que reconocerlo.

A partir de que el niño sea consciente de estas tres fases, podemos empezar a construir con él.