“Si es que tienes una enfermedad” le dice el padre de Sofía a su hija cada vez que la ve enganchada al móvil. Sofía tiene 12 años y ya hace uno que tiene un smartphone: la excusa fue que todos sus compañeros de clase ya lo tenían y ella ya empezaba a ir sola al cole. Pero lo cierto es que, desde que lo tiene, el número de broncas con sus padres ha ido en aumento porque no sabe dejar el móvil en la mesa: buscar en internet y chatear con los amigos o los juegos son lo que más le ocupa su tiempo.

La hermana de Sofía, de 5 años, la mira desde el sillón y pide ver también los dibus en el móvil de su hermana o en el de de papá o mamá… Y es que, nos guste o no, cada vez los niños quieren tener un móvil más pronto.

Un 66% de los menores españoles entre 10 y 15 años tiene teléfono móvil, según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) para el estudio Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares. En todo caso, el porcentaje de niños en estas edades que tienen teléfono móvil desciende respecto a años anteriores, cuando este porcentaje superaba el 69%. De este modo, se trata del porcentaje más bajo desde 2015.

Diferenciados por franjas de edad, un 22,3% de los menores de 10 años tienen móvil; el 38,1%, con 11 años; el 63,9%, con 12 años; el 84%, con 13 años; el 92,5%, con 14 años; y el 93,8%, con 15 años.

Bebé con móvil | iStock

Muchos padres se preguntan cuál es la edad más conveniente para darles uno de estos dispositivos y a veces no es solo la edad lo que cuenta, sino la madurez de nuestros hijos y los usos que le vayan a dar: “Padres y madres, educadores y sociedad en general, compartimos la inquietud por la creciente presencia de tecnología durante infancia y adolescencia. Nos preocupan el tiempo de pantalla, los contenidos inadecuados, los peligros... Y la inquietud estrella tiene que ver con cuál es la edad para darles móvil y cuáles las consecuencias de que éste llegue demasiado pronto o se utilice mal. En realidad, en lo que deberíamos centrarnos es en un acceso gradual a la tecnología y en una autonomía digital progresiva”, afirma .

Así, habría que tener en cuenta, como aspectos fundamentales, la madurez del niño/a, las necesidades de la familia y el dispositivo que le facilitamos, limitando, por ejemplo, determinadas funciones. El móvil no debe ser visto por ellos como un parque de atracciones, “no todo es apto para ellos”, dice María Zabala, experta en Alfabetización y Ciudadanía digitales y miembro de The Digital Citizenship Institute (EEUU). Esta experta ha elaborado, junto con la empresa Xplora, el “I Decálogo XPLORA sobre niños y móviles”, diez recomendaciones para padres y madres que educan en tiempos de internet.

1. Potenciar un acceso gradual.

2. Define el propósito: ¿para qué lo quiere?

3. Toma la decisión: Somos los educadores quienes vamos decidiendo cómo gestionar su acceso a distintas experiencias o cosas en función de múltiples variables. Seamos los padres y madres quienes tomemos la decisión de incorporar un móvil a sus vidas. Eligiendo el MOMENTO”, afirma Zabala.

4. Conocer las alternativas.

5. Compartir unas normas.

6. Favorecer una autonomía progresiva.

7. Elegir los entornos.

8. Pensar en los niños.

9. Abrir conversación.

10. Prepararse para ser mayor.