El ciberbullying es esa situación de acoso en la que se utiliza un medio tecnológico. Es lo mismo que el acoso escolar, pero empleando las nuevas tecnologías y, lo que es peor, es durante las 24 horas del día.

En una situación de acoso escolar, el niño se va a casa sábado y domingo y se podría decir que ‘descansa’, pero cuando se trata de ciberbullying es distinto, porque el niño se ve sometido a esa presión todos los días a cualquier momento, es decir, las probabilidades de acoso son mucho mayores.

Cómo podemos saber si nuestro hijo sufre ciberbullying.

“Cuando un niño es víctima de ciberbullying, automáticamente su comportamiento y conducta cambia: no quiere ir al colegio, ya no se conecta a las redes sociales, se muestra más triste e, incluso, depresivo, se aísla de sus compañeros… Por eso lo más importante por parte de los padres es la supervisión”.

Si los padres sospechamos de que nuestro hijo puede ser víctima de ciberbullying, lo que deberíamos hacer es hablar con ellos y, también con el centro educativo para que investigue si efectivamente hay un situación de acoso y con la policía, que trabajará con el colegio o el instituto.