Si bien es cierto que el uso regular de ciertos productos (mascarillas capilares, buenas cremas hidratantes de rostro y cuerpo, desmaquillantes de calidad...) puede irnos bien, también lo es que no existen productos milagro y que, dentro de la amalgama de cosméticos que llegan cada día al mercado, muchos de ellos son simplemente humo.

He aquí una lista de algunos que probablemente tengas en casa, que en algún momento compraste creyendo que eran la solución a todos tus problemas (cuando solución solo hay una y está en nuestras manos aplicarla: aceptarnos), y que no sirven para nada. ¿Tienes a mano una bolsa de basura?

Crema anticelulítica

La creencia de que las cremas anticelulíticas funcionan solo habita en tu imaginación, pues contra la celulitis solo hay dos cosas que funcionan: una alimentación adecuada y la práctica regular de ejercicio físico. Si notas la mejora cuando empiezas a aplicarte crema, es probable que sea no solo por un efecto placebo, sino porque lo que de verdad está funcionando es el resto del pack: duchas frías, alimentación más saludable, práctica de ejercicio físico y, por supuesto, el sol (el bronceado siempre mejora el aspecto de nuestra piel). Es mejor que inviertas en el gimnasio lo que gastas en cremas y verás cómo lo notas.

Crema de manos

De manos, de pies, de codos, de cuerpo, de cuello... A la hora de la verdad todas las hidratantes son iguales, y no es necesario que llenes tu armario de botecitos cuando todas van a servir para lo mismo.

Champús anticaída

Es una vuelta de tuerca del clásico crecepelo, que no hace tanto anunciaban en programas de radio de máxima audiencia. Si se te cae el cabello (cosa que puede ocurrir en cambios de estación o en períodos de estrés o cambios hormonales), lo mejor es que acudas al dermatólogo y que te prescriba el mejor tratamiento. Nada de champús anticaída, pues, y sí una buena higiene capilar y evitar en la medida de lo posible los productos agresivos como lacas, gominas, ceras, etc.

Protector solar con SPF 100

A partir de SPF 50 todos los protectores funcionan igual, de manera que es absurdo invertir más en factores de protección más altos. De hecho, los SPF 80 o 100 pueden resultar contraproducentes, ya que a menudo creemos que basta una sola aplicación para que funcionen, y lo cierto es que a partir de SPF 50 todas las cremas dejan pasar un 1% de rayos solares. Lo mejor es utilizar siempre 50, en cualquier situación y sea cual sea nuestro tipo de piel, y no arriesgar con factores más bajos.

Crema | iStock

Crema antiestrías

Ocurre lo mismo que con las anticelulíticas. Bastará con una buena crema hidratante potente (las venden en el súper por pocos euros) para mantener las estrías bajo control y tratar de evitar que aparezcan nuevas (aunque a veces es inevitable). No así para reducir las que ya se tienen, cuya eliminación es muy difícil.

Geles de higiene íntima

En muchas ocasiones su uso acaba siendo contraproducente, ya que aunque sean suaves pueden alterar el PH de la vagina y dar lugar a infecciones. Lo mejor para mantener una buena higiene íntima es lavar con abundante agua y utilizar siempre ropa interior de algodón.

Tónico facial

¿Recuerdas aquellos tiempos en que se prescribía desmaquillarnos con una leche limpiadora, que había que retirar con un algodón, y a continuación un tónico? Por suerte quedaron atrás y aquel tónico sin el cual parecía que no nos hubiésemos desmaquillado resultó ser incluso perjudicial para las pieles secas, pues, al llevar alcohol, contribuía a resecarlas todavía más. También la crema desmaquillante acabó por ser un engorro, y ahora se lleva el 2 en 1 gracias a las aguas micelares, cómodas, efectivas, sencillas de usar y aptas para todo tipo de pieles.

Contorno de ojos antiojeras

Por más que nos vendan soluciones mágicas, las ojeras y bolsas bajo los ojos suelen tener un origen genético, aunque pueden deberse también a una mala alimentación o una mala higiene del sueño. En cualquier caso, una de esas cremas hidratantes con extractos que prometen acabar con las ojeras no va a ser la solución. Para el contorno de ojos, basta una hidratante con la protección solar adecuada y, si tenemos ojeras, lo más sensato es cubrirlas con un corrector (hay soluciones la mar de efectivas en el mercado). Si aún así estamos descontentas, la solución solo será el quirófano.

Cosméticos para puntas abiertas

Tal vez creen un efecto pasajero, pero lo cierto es que nuestras puntas volverán a estar igual de estropeadas al poco rato. Contra las puntas abiertas solo hay una solución: cortar el cabello. Y si lo tenemos muy estropeado lo mejor será evitar el uso de tintes y otros productos irritantes, al menos durante una temporada.

Crema depilatoria

Un gel de ducha y una cuchilla (que, por cierto, tampoco hace falta que sea rosa) serán perfectos para rasurarnos la piel. El resultado será idéntico al que logramos con las cremas depilatorias: rasurar el vello sin arrancarlo de raíz. No olvides hidratar la piel convenientemente para que no se irrite.