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ANTI ARRUGAS

Quiero ponerme bótox, ¿qué debo saber?

Una preocupación común en muchas mujeres que consideran la posibilidad de inyectarse bótox es que no quieren parecerse a estas famosas que a todas nos vienen en la cabeza cuando constatamos que, en materia de medicina estética, muchas veces es peor el remedio que la enfermedad.

Bótox

iStock Bótox

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La toxina botulínica es uno de los principales tratamientos de medicina estética antienvejecimiento, puesto que tiene la capacidad de producir parálisis muscular y, por tanto, frenar la aparición de arrugas y líneas de expresión, aunque se utiliza también en enfermedades como la migraña, el estrabismo o la hiperhidrosis (sudor excesivo), entre otras. Si te estás planteando inyectarte bótox, estas son algunas de las cosas que deberías saber.

El pinchazo, ¿duele?

El bótox se aplica en el rostro mediante una aguja pequeñita, de manera que, más que doler, molesta un poco, aunque es una molestia totalmente soportable. Tanto si escogemos bótox como otros tratamientos de medicina estética (hay algunos no invasivos que pueden dar muy buenos resultados y son menos radicales y más naturales) es importantísimo ponernos en manos de un buen profesional.

Al paralizar los músculos faciales –sobre todo en la frente, el contorno de ojos y la comisura de los labios– el bótox puede también modificar nuestra expresión de forma indeseada, de manera que lo mejor es que escojamos un profesional de reconocida trayectoria con resultados contrastados.

¿Cuánto dura?

Tiene una duración de entre 4 y 6 meses, dependiendo del tipo de piel y de las particularidades de cada paciente. Esto significa que por más terroríficos que sean los resultados, en el caso de que no quedemos satisfechas, en medio año como máximo volveremos a ser las de antes. Esto hace que muchas personas se hayan convertido en adictas al bótox, puesto que al acabar sus efectos no se reconocen en su aspecto anterior, lo que provoca que repitan el tratamiento con mayor frecuencia y que se apliquen cada vez más y más toxina botulínica, en ocasiones con resultados desastrosos para el común de los mortales. No hay que olvidar que el uso demasiado frecuente puede disminuir su efectividad, de manera que hay que ser muy cuidadosas con la frecuencia de aplicación.

¿Todos los bótox son iguales?

Es importante que te asegures de que te inyectan bótox de la marca registrada que produce Allergan, que es la más cara pero también la más fiable. Estamos hablando de salud, y por más que nos canten las bondades de otras toxinas hemos de ser especialmente cuidadosas a la hora de dar lo mejor a nuestra piel.

¿Cuánta cantidad debo aplicar?

La cantidad a aplicar depende sobre todo de la edad y características de la piel de la paciente, aunque en materia de bótox hay una palabra que nos debemos grabar a fuego: moderación. Lo recomendable es empezar poco a poco, aplicando cantidades moderadas, de manera que los cambios se vayan dando de forma gradual y no supongan un shock ni para nosotras ni para nuestro entorno. En este sentido, lo ideal es ponerse en manos de un buen profesional, hacer todas las preguntas que consideremos y, si es posible, solicitarle imágenes del antes y el después de otras pacientes para asegurarnos que trabaja en la línea que deseamos. Si aplicamos poco y tal vez empezando solo por una zona (en este sentido es importante que escojamos un doctor con el que estemos en buena sintonía), conseguiremos frenar el envejecimiento sin que sea perceptible para el resto de personas.

¿El bótox tiene efectos secundarios?

La aplicación de toxina botulínica es muy segura, siempre que se aplique en un centro de medicina estética de reconocida solvencia y estemos en manos de un profesional cualificado. Tras las inyecciones, es aconsejable no practicar ejercicio durante unos días, y tampoco tomar medicamentos como aspirina o ibuprofeno los días anteriores a la intervención, ya que pueden salir moratones. Por lo demás, se puede seguir con la vida normal tras la intervención, que tiene lugar sin anestesia, ya que los pinchazos no dejan cicatriz y nadie notará nada.

Bótox | iStock

¿Quién me garantiza que no voy a parecer Micky Rourke?

Piensa que muchas celebrities que han cambiado su cara mediante medicina estética no han utilizado únicamente bótox. En muchos casos hay también aumento de labios o pómulos, blefaroplastias (reconstrucción del párpado, lo que puede afectar a la expresión de la mirada), liftings y otras intervenciones, de manera que todo junto da lugar a un cóctel molotov que provoca que, simplemente, acabemos siendo otras personas. Si aplicamos bótox en cantidades pequeñas y en el lugar adecuado notaremos una mejora de las arrugas sin que se vea afectada nuestra expresión facial.

¿Existen otros tratamientos similares?

Un tratamiento alternativo, que muchas personas escogen porque sus resultados son más naturales que los de la toxina botulínica, es el ácido hialurónico. Este se aplica directamente sobre la piel mediante microinyecciones, y permite remodelar las formas y dar el volumen y la firmeza que se va perdiendo a causa del proceso de envejecimiento. El ácido hialurónico también permite rellenar surcos y arrugas estáticas, que son aquellas más profundas que se ven con el rostro en reposo.

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