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ASIMETRÍA

Qué hacer cuando los pechos tienen un tamaño muy desigual

Más que de una medida concreta, todo depende de lo que a cada una le afecte esta diferencia.

Pechos

iStock Pechos

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Nuestra parte izquierda no es exactamente igual que la derecha. Nos pensamos que somos un dibujo de Leonardo Da Vinci, o una de las manchas de tinta del Test de Rorschach, pero no. A veces notamos que una pierna es ligeramente más larga que la otra. Que un ojo se nos cierra más que otro. O que un pecho es más voluminoso que otro. Y es que como suele decirse, nuestras tetas son hermanas, no gemelas idénticas. No pretendamos que lo sean.

Tener los pechos diferentes es de hecho lo más habitual, como afirma Gonzalo de Castro, coordinador de la Unidad de Mama del Hospital Vithas Vigo. “Prácticamente todas las mujeres tienen una ‘asimetría natural’ en cuanto al tamaño o la forma de sus mamas”. La cuestión es que esta puede ser o no muy evidente según los casos. “En muchos casos, somos los médicos los que se lo hacemos notar cuando consultan por otro motivo o tomamos mediciones para intervenciones quirúrgicas de cirugía estética o reconstructiva”.

Teniendo en cuenta que se trata de algo habitual, lo que marca la diferencia no es tanto unas medidas concretas sino como esta asimetría afecta a cada mujer. Hay casos en los que esta diferencia es mínima, pero resulta incómoda, y otros en los que es mayor, pero no se le da mayor importancia. “En menos de un 15% de las mujeres constituye un problema para ellas por el que consultan y demandan una solución”.

Centrándonos en los casos en los que esta asimetría supone no estar tan a gusto con nuestro cuerpo, el experto comenta lo que suelen transmitir estas pacientes en consulta. “Cuando la diferencia de tamaño es notable puede causar problemas de diversa índole: de autoestima, problemas psicológicos, problemas físicos de espalda debido al peso asimétrico de las mamas y problema cotidianos como es la dificultad para encontrar ropa interior, trajes de baño o de rellenos para corregir el defecto”.

Pecho | iStock

Lo primero que hay que aclarar es por qué pueden surgir estas diferencias, cuando son más llamativas de lo habitual. “Con el desarrollo de la mujer se dan casos en los que un pecho crece más y de manera más rápida que el otro. La mayoría de las veces se igualan al completar el desarrollo, por lo que es conveniente siempre esperar siempre este momento para abordar el problema y solucionarlo. También con el paso de los años, embarazos, intervenciones quirúrgicas sobre la mama, cambios hormonales e incluso el envejecimiento, las mamas también pueden evolucionar de manera distinta una de otra”.

Si este es el caso, siempre se puede optar por usar rellenos, que a día de hoy están muy logrados y lejanos al clásico calcetín. Sin embargo, si buscamos una solución a más largo plazo, también podremos valorar una cirugía si es lo que necesitamos.

“Disponemos de diferentes opciones quirúrgicas para corregir estas asimetrías. La solución debe ser individualizada para cada caso, y si existen diferentes posibilidades se deben explicar los pros y contras y resultados esperados de cada una, para tomar la decisión consensuadamente entre la mujer y el cirujano”, explica Gonzalo de Castro.

Respecto a cuáles son estas opciones, el especialista relata que muchas veces sólo es necesario intervenir un lado para alcanzar la simetría con el otro. “Entre las técnicas que solemos indicar están el aumento mamario (con prótesis o tejido graso de la paciente), la reducción mamaria o la mastopexia o elevación del tejido mamario”, concluye el experto.

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