Hay muchas razones que pueden provocar la caída de los párpados pero la más habitual es la del paso del tiempo, que va provocando debilidad en los músculos el párpado y de la piel en general. Otras causas que pueden provocarlo son el origen genético, haber sufrido algún tipo de parálisis facial, lesiones, alteraciones nerviosas y musculares, etc. también lo sufren las personas que se han puesto un piercing en esta parte del cuerpo, el piercing a veces puede afectar a la zona del nervio y eso mismo puede provocar una lesión nerviosa leve.

Lógicamente, determinados cosméticos con colágeno y de efecto tensor, utilizados en esta zona vienen bien. Además existen determinados ejercicios que, si eres constante, surtirán efecto, pero evidentemente, requieren, como todo, de constancia. Por ejemplo, pon tu índice presionado sobre el hueso de debajo de las cejas. Una vez colocado, cierra los ojos sin soltar tu dedo. Mantén los ojos cerrados durante cinco segundos, abre y repite.

El siguiente ejercicio consiste en utilizar el pulgar y el índice para presionar sobre el pómulo y la ceja respectivamente. Abre los ojos mientras presionas con los dedos. Otro ejercicio que puedes probar sin necesidad de usar las manos es cerrar los ojos con mucha fuerza, mantenerlos cerrados durante unos segundos y muy poco a poco, abrirlos de nuevo. Repítelo unas 10 veces.

“En ocasiones, la sensación de párpado caído no sólo se debe a un exceso de piel del párpado superior sino también a un descenso de la piel de la ceja. En estos casos, como tratamiento más conservador y menos invasivo, podemos ofrecer la aplicación de bótox que mediante una cuidadosa técnica de infiltración nos permite levantar la cola de la ceja y el arco ciliar, aliviando esa sensación de pesadez que produce la caída del párpado superior. El tratamiento se realiza en consulta, tardamos 10 minutos y el resultado es visible aproximadamente unos 6 meses”, comenta José María Franco Górgora, cirujano plástico y miembro de Top Doctors.

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Aunque a veces no queda otra que la cirugía: “Cuando la afectación de la piel del párpado es más severa (blefarocalasia) la cirugía es claramente la mejor indicación. Es una intervención muy demandada, dado que en apenas media hora o 45 minutos, con anestesia local, una leve sedación y en régimen ambulatorio se puede solucionar el problema, extirpando la piel excedente del parpado superior. Se realiza una incisión en el párpado que quedará oculta en el mismo pliegue pretarsal, invisible en el post operatorio inmediato, y a través de la cual también podemos acceder a las bolsas adiposas en caso de que sean grandes o tiendan a protruir. Si la caída del párpado se debe, además de la caída de la piel, a la caída de la ceja, podremos asociar a este procedimiento una suspensión ciliar”, añade.

¿Cómo es el post operatorio? “No suele ser incómodo ni doloroso, el médico pautará analgésicos para prevenir cualquier tipo de molestia y que el paciente pueda descansar, siendo muy importante que lo haga con la cabeza levantada y aplicando de vez en cuando compresas frías para evitar la inflamación. La sutura y los apósitos se retiran a los seis días de la cirugía en consulta. En cuanto a los cuidados posteriores, incluirán llevara durante tres meses gafas de sol y protección solar”, finaliza el experto.