Quizás hayas oído hablar de ellos o seas neófita en la materia, en todo caso, hablamos con un médico, la doctora Pilar Esteras, médico estético y miembro de Top Doctors, para que nos cuente si merece o no la pena este tipo de cosmética. Pero vayamos por partes y expliquemos el tema.

“El Ayurveda nace en la India hace más de 5000 años y se basa en la armonía del cuerpo, de la mente y del alma con el fin de mantener el equilibrio entre las tres energías fundamentales llamadas “Doshas”, de las que todos estamos compuestos. La cosmética ayurvédica tiene su génesis en la filosofía védica que busca proporcionar y conservar la belleza natural. Los tratamientos de elección se ajustarán según el tipo de piel de cada persona, que viene marcado por los Doshas: Vata, Pitta y Kapha”, aclara.

En este sentido, antes de escoger un cosmético ayurvédico debemos saber cuál es nuestro Dosha dominante, pues determinará nuestro tipo de piel y definirá los cuidados correspondientes.

Así, una piel Vata es una piel seca, fina y pálida, con poros cerrados, que tiende a la deshidratación y al enrojecimiento (es muy sensible al frío).

La piel Pitta es una piel clara e irritable. Tiene mucha sensibilidad al calor y al sol, con tendencia acneica y también suele presentar pecas. Los poros se dilatan sobre todo en la zona T: nariz, frente y barbilla.

Cosmética | iStock

La piel Kapha es una piel gruesa, de apariencia bien hidratada y elástica, aunque suele presentar exceso de sebo y puntos negros. No tiene excesiva sensibilidad al sol pero sí puede tenerla al frío excesivo.

Una vez determines cuál es tu tipo de piel según la Ayurveda, hay que elegir los productos. Una de las marcas con más trayectoria en esta cosmética es Himalaya, que viene de India. Tienen un amplio catálogo de todo tipo de productos (cremas de día, de noche, sérums, limpiadores, geles…).

“Un aspecto esencial de la filosofía ayurvédica es la consideración de que cada punto de nuestra piel está en contacto con nuestro cuerpo, con nuestra mente y con nuestros sentidos y, por tanto, su cuidado unido a la alimentación en consonancia, generará salud y bienestar. Esta cosmética utiliza ingredientes procedentes de la naturaleza como plantas, flores, frutos, etc., de los que se extraen sus principios activos ricos en nutrientes, vitaminas y minerales, para convertirlos en aceites esenciales naturales, cremas faciales y corporales, bálsamos labiales, mascarillas, jabones, lociones, aguas aromáticas y tintes para el cabello. Una sabia combinación de ellos, estimula la energía más oculta e invisible de nuestra mente”, cuenta.

Y añade: “Todos ellos deben cumplir un requisito importante, a saber, el ser naturales y carecer en su formulación de cualquier tipo de aditivo y conservante nocivo para la salud. Por ello, es necesario leer la etiqueta de los compuestos del cosmético, que han de respetar las normas internacionales de nomenclatura en ingredientes de cosmética (INCI). Adicionalmente, es aconsejable no obviar la importancia del asesoramiento por parte de profesionales expertos en la materia”.