Si bien el aceite de coco se lleva todo el protagonismo actualmente en lo que a cuidado capilar se refiere, hay otro aceite natural que ha estado ahí toda la vida con iguales o mejores resultados, y que merece un recordatorio.

Derivado de las nueces de los árboles de argán que se encuentran en Marruecos, el aceite de argán es uno de esos productos milagrosos que se puede usar de los pies a la cabeza.

Y es en la cabeza, en el cabello, mejor dicho, donde el aceite de argán hace toda su magia. Con una alta concentración de antioxidantes, ácidos grasos esenciales y vitamina E, es capaz de suavizar, aumentar el brillo y fortalecer la melena. Por su parte, la vitamina E ayuda a reparar las puntas abiertas al tiempo que protege contra el calor y los radicales libres gracias a sus propiedades antioxidantes (esto lo hace especialmente eficaz para reparar las puntas dañadas).

Para obtener un cabello saludable, debemos alimentarlo con ingredientes saludables, tal y como hacemos con nuestro cuerpo. Y el aceite de argán tiene muchos de los componentes que buscaríamos en una dieta equilibrada: grasas buenas, vitaminas y antioxidantes.

Cómo usar el aceite de argán en tu cabello

Si bien hay muchos productos que cuentan con aceite de argán como ingrediente, también puede usar el aceite por sí solo para algunos tratamientos de belleza DIY. Prueba estos:

Nueces de argán | iStock

1. Acondicionador sin aclarado

Usa el aceite de argán después de la ducha, mientras aún tienes el pelo mojado, para reparar las puntas, protegerlas del calor si después vas a usar secador o plancha, y conseguir que tu melena luzca más suave e hidratada.

2. Efecto húmedo

Muchos estilistas prefieren usar aceite de argán en lugar de gel cuando crean un aspecto húmedo o una cola de caballo peinada hacia atrás. Se obtiene el mismo efecto que con un producto de peinado, pero también se trata el cabello al mismo tiempo.

3. Toque final

Ponte un poco de aceite en los dedos para alisar el cabello suelto después de peinarlo y colocar cualquier pelo rebelde. Si llevas ondas surferas o rizos abiertos, el aceite de argán será tu mejor aliado para darles un aspecto más pulido.

4. Mascarilla hidratante

La mejor manera de aprovechar todos los beneficios del aceite de argán es usarlo como mascarilla. Aplícalo en hebras húmedas desde las raíces hasta las puntas, dejando para el final el cuero cabelludo. Aquí, un masaje puede ayudar a calmar e hidratar la piel seca o con picazón. Déjalo actuar durante al menos 10 minutos antes de enjuagarlo. No solo ayudará a proteger el cabello y su elasticidad del daño futuro, sino que también reparará el daño actual.

5. Protector de color

Mantén el tinte fresco sin cubrirlo y usa un poco de aceite de argán como producto de acabado. Sus antioxidantes protegerán el color de tu cabello de los radicales libres que pueden alterar el tinte con el tiempo. Por último, pon unas gotas en las palmas de las manos y pásalas a lo largo de la melena para obtener más brillo sin que el pelo quede graso.