¡Cuántas coletas intentan ocultar cada día un pelo con aspecto graso! Todas las que tenemos el pelo liso y fino sabemos lo que es. Cada vez que alguien nos cuenta que aguanta una semana completa sin jabonar su cabeza, nos parece ciencia ficción: “¡Cómo es posible, si a mí se me ensucia en unas horas!”. Nos encantaría lavárnoslo cada tres días, pero nos conformamos con hacerlo un día sí y otro no.

¿Y si no hubiera problema con lavarlo todos los días? ¿Y si ese miedo a estropearlo y a quedarnos calvas no estuviera justificado? Los expertos aseguran que, mientras se utilicen productos poco agresivos con el cabello, no hay ningún problema.

Muchos mitos giran en torno al volumen y al aspecto de nuestra melena, pero no todos son ciertos. Seguro que has escuchado en muchas ocasiones que es mejor lavarse el pelo con agua fría, o que cortarte con frecuencia las puntas te ayudará a que crezca más rápido. Ambas afirmaciones son muy matizables.

También está muy extendida la creencia de que es mejor secar el pelo al aíre que con secador, y no por ello puede ser considerada una verdad. Y, del mismo modo, es un mito la afirmación de que es fundamental cambiar de champú para que el pelo no se acostumbre y comience a ensuciarse más rápido. Puede que tu experiencia te diga otra cosa, que tengas el convencimiento de que todas ellas son ciertas, pero ninguna de las afirmaciones que aquí se recogen tienen confirmación de la ciencia.

¿Te quedas más tranquila?