Sin brillo, apagado, más frágil… Has notado que en los últimos días tu pelo no es el que era y está claro que los días de confinamiento por la crisis del coronavirus no ayudan, pero hay otros factores que tienen que ver con tus rutinas, que están afectando a la salud de tu cabello. Gestos simples, que hacemos de forma cotidiana, y que no le vienen nada bien. Y es que el estrés le pasa factura, pero el trato que damos al pelo tiene mayor repercusión en su salud.

Natalia Guerrero, experta técnica de RevitaLash Cosmetics, nos explica cuáles son esos errores:

1. Secar a temperaturas altas: secador o planchas son un buen castigo para tu pelo: “Estos gadgets suelen alcanzar hasta los 230 grados de media, una temperatura demasiado elevada para zonas como las puntas. También es un riesgo cuando se expone al calor desde la raíz, pudiendo quemar el cuero cabelludo, afectando a medio y largo plazo a la vitalidad del folículo piloso”, comenta Guerrero. La experta recomienda utilizar el secador en temperatura ambiente y la plancha, si fuera necesario, siempre al mínimo de su capacidad, al menos si el uso es diario o en días alternos.

2. Frotar con la toalla: gesto que vemos reproducido en muchas películas, acabas de lavarte el pelo, te pones la toalla y frotas como si estuvieras fregando los platos. Y no: “Al frotar, precisamente porque lo que está en contacto con el pelo es la toalla y no nuestra mano directa, tendemos a recurrir a una fuerza excesiva que, en muchas ocasiones, puede llegar incluso a arrancar o partir cabellos”, explica Guerrero. Lo ideal sería envolver el pelo en una toalla y que ésta vaya absorbiendo poco a poco el exceso de humedad, para luego terminar de secar con el secador.

Planchado de pelo | iStock

3. No secar: tan malo es secar con demasiado calor, como no secar la melena nunca. Para Natalia Guerrero:“Es una de las causas más habituales de la caída del cabello. La humedad repetitiva produce que se deteriore le membrana celular de cada cabello, responsable del brillo y la fortaleza. También afecta al propio folículo piloso, que es por así decirlo el gancho que permite a nuestro pelo mantenerse bien adherido al cuero cabelludo”.

4. Lavar más -o menos- de lo deseable. Mientras que los cabellos muy grasos se pueden lavar sin problema cada día, los más secos pueden esperar hasta dos o tres jornadas. “Debemos saber que, en este sentido, podemos entrenar al cabello. Si tenemos paciencia y no lavamos a diario, podemos acostumbrar a un cuero cabelludo que produzca mucha grasa a que vaya produciendo menos. En estos casos, dejar un día extra puede venir bien”.

5. Usar productos oclusivos. Determinados productos con siliconas no naturales o ciertos petrolatos pueden obstruir el folículo, afectando a la salud de cada cabello desde la raíz. Es por ello que hay que tener cuidado con el excesivo uso de gominas, espumas, o productos alisadores que crean una película sobre el vello, impidiendo que transpire como debe.“Del mismo modo que nuestra piel, nuestro pelo debe respirar. Debemos dejarle que se oxigene”, finaliza la experta.

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