Tal vez sea por sentir la brisa del mar entre los cabellos cual anuncio de champú, o por ver cómo el sol y la playa nos devuelven esas mechas rubias que no veíamos desde que éramos pequeñas. En cualquier caso, necesitamos que nuestra melena empiece a crecer más rápido porque se nos echa el tiempo encima. Te explicamos cómo conseguirlo antes de que llegue septiembre.

1. La salud del cuero cabelludo es clave

Cuando te concentres en hacer crecer tu cabello, no te olvides del cuero cabelludo. La salud del cuero cabelludo es un componente clave del crecimiento del pelo. Un tratamiento activo en su salón de peluquería, previo a la temporada estival, puede ayudar a que tu cabello se vea más grueso, más sano y más fuerte desde las raíces. Estos rituales de belleza capilar trabajan para aumentar el flujo sanguíneo y el metabolismo del cuero cabelludo empezando por las raíces, lo que contribuye a un crecimiento aún más rápido.

Se trata también de reducir los poros obstruidos que impiden que el pelo crezca. Los cueros cabelludos grasos producen mucho sebo, el aceite natural de la piel, y este tiende a mezclarse con las células muertas para obstruir los poros. Si es tu caso, lo primero que debes hacer es evitar los aceites y los ingredientes demasiado hidratantes de tu champú. Pero también los productos demasiado secos, que podrían despojar a la piel de su aceite natural y estimular una mayor producción de aceite. Prueba con champús a base de hemisqualano, un ingrediente derivado del azúcar que actúa como una versión natural de la silicona, reduciendo el frizz y manteniendo el cabello suave.

2. Controla la temperatura del secador y la plancha del pelo

Si eres de las que pones siempre al máximo de calor posible la plancha o el rizador de pelo, ya te habrás dado cuenta de que no es la mejor manera de hacer que tu pelo crezca. Solo porque tus herramientas para el cabello pueden alcanzar los 450 grados hoy en día, no significa que tu melena requiera esa temperatura. Por lo general, cualquier foco de calor por encima de los 400 grados sólo debería usarse para cabellos extremadamente gruesos o para usos profesionales. Lo ideal para el resto de casos es mantener la temperatura entre 360-380 grados y asegurar el brillo, la hidratación y la flexibilidad de tu cabello.

Cepillarse el pelo | iStock

3. El crecimiento empieza por dentro

Puede que tomar suplementos de vitaminas o las llamadas ‘píldoras de belleza’ no te parezca legítimo, pero si quieres que tu cabello crezca rápido, vas a tener que empezar a hacerlo. Pregunta en tu centro cosmético de confianza, en tu parafarmacia de cabecera o en el herbolario. Hay vitaminas específicas para el pelo que en menos de un mes y medio te dejarán el cabello como nunca lo habías visto. Los mejores suplementos para el cabello contienen zinc, ácido pantoténico, que actúa como un controlador de sebo, vitamina A, colágeno hidrolizado y extracto de hoja de té verde.

4. Protege tu cabello

Hay dos formas que seguro que no conocías para empezar a proteger tu cabello de daños y roturas: dormir sobre una funda de almohada de seda y usar protectores contra el calor y el agua. La primera no es solamente eficaz para cuidar la salud del pelo, sino que se convertirá en tu mejor amiga para conciliar el sueño y que los productos faciales que uses por la noche no se queden pegados al algodón. Una vez que pruebas una almohada de seda, no hay vuelta atrás.

Antes de usar un secador de pelo o una plancha, si quieres que tu cabello crezca más rápido tienes que evitar las roturas, y para ello es fundamental que te hagas con un protector para el calor. Otro producto útil de cara a las vacaciones, la playa y el sol, es el protector de agua. Está formulado para prevenir la pérdida de humedad durante la limpieza y ayuda al cabello a mantener su pH natural. Lo puedes usar antes de sudar en el gimnasio o nadar en la piscina.

5. El cabello también necesita protección solar

Si tienes la piel muy clara, habrás experimentado que tu cuero cabelludo también se quema al sol, lo que puede dañar el pelo en la raíz y retardar su crecimiento. El mejor aliado para no sufrir estas quemaduras es el protector solar en forma de polvo (busca uno que incluya un aplicador con brocha). Se pueden usar en cualquier momento y suelen incluir ingredientes naturales como la menta y la manzanilla, que es perfecta para calmar el cuero cabelludo quemado por el sol.