Los labios son como una esponja. Lo absorben todo. Cuando se exponen a la humedad, absorben agua y la acumulan, pero cuando se deshidratan, se secan y se estropean. La piel que los recubre es diferente, mucho más delgada que la de otras partes del cuerpo. Son precisamente los vasos sanguíneos visibles los que aportan el color rosado a los labios.

Están siempre expuestos a los agentes externos y a la climatología y no tienen glándulas sebáceas (el aceite que actúa como barrera y protege la protegerlo de los elementos), por lo que su cuidado ha de ser especialmente intensivo si no queremos que nuestros labios se muestren ásperos y agrietados, o que nos lleguen a doler. Por otro lado, el tabaco y la sobreexposición al sol, así como la pérdida de colágeno, ácido hialurónico y estructura ósea y muscular por la edad, acentúan su proceso degenerativo.

Pero con un poco de atención y cuidado, tus labios pueden estar siempre perfectos. Para ello, sigue estos 10 pasos:

1. Hidratación. Lleva siempre contigo una botella de agua. Beber mucha agua mantiene el cuerpo, la piel y los labios hidratados. Como apoyo, también puedes utilizar tratamientos específicos. Existen cosméticos que mejoran la textura y flexibilidad de la piel, tanto de los labios como de su contorno, nutriendo, reparando e incluso rellenando las arrugas.

2. Evita lamerlos a menudo. Lamerse los labios daña su barrera protectora natural debido a las enzimas digestivas de la saliva, y puede llegar a resecarlos más. En su lugar, aplique regularmente un bálsamo labial hidratante.

3. Busca el bálsamo adecuado. Intenta comprar productos labiales con ingredientes hidratantes como la cera de abejas, la manteca de karité, la vitamina E, la rosa mosqueta o los aceites de almendras, jojoba o coco. La vaselina de toda la vida también funciona bien. Si tienes la piel sensible, usa bálsamos labiales medicinales a base de alcanfor, eso sí, con moderación, pues pueden resultar irritantes.

4. Hazte con un humidificador. Enchufar un aparto de estos en tu habitación durante la noche contribuirá a mantener la humedad en el aire, manteniendo tus labios y tu piel hidratados.

5. Exfolia sólo cuando sea necesario. Los exfoliantes de labios suelen contener ácidos alfa o beta hidroxiácidos a base de ácidos de frutas que eliminan la piel muerta. Usarlos un par de veces por semana está entre los cuidados fundamentales para presumir de labios perfectos, pues limpian la zona de impurezas y mejoran su textura. Pero si tienes la piel sensible o tus labios están demasiado agrietados, será mejor que uses este tipo de productos con precaución (no más de una vez por semana) para evitar que esos ácidos irriten tu piel. Si quieres optar por lo natural, puedes hacerte una mascarilla a base de azúcar y miel, y aplicarla en los labios durante 10 minutos.

Labios | iStock

6. Protégelos del sol. Los labios carecen de melanina, que es el pigmento que ayuda a proteger la piel del sol, por eso son tan susceptibles a las quemaduras solares. Aplica diariamente un producto de protección solar SPF 15 o busque lápices labiales con este filtro solar como mínimo. Lo ideal, para prevenir el fotoenvejecimiento y retrasar la aparición de arruguitas alrededor de los labios, es utilizar diariamente, y durante todo el año, protección solar 50 o 50+. El retinol y la vitamina C también te ayudarán con estas primeras marcas de expresión, pues inducen la formación de colágeno y elastina, reduciendo las arrugas y reparando el daño solar.

7. No uses siempre mate. Los pintalabios mate (y también los permanentes) pueden resecar extremadamente. Úsalos con moderación y nunca cuando tus labios estén extremadamente agrietados. Alterna su aplicación con labiales hidratantes con vitamina E o glicerina, o pon una capa de bálsamo hidratante debajo del mate.

8. Date masajes faciales. Los pequeños toques alrededor del contorno de los labios mejoran la circulación y favorecen la renovación celular y el drenaje linfático que permite la eliminación de toxinas.

9. Evita el tabaco y el alcohol. Estos tóxicos sociales pueden llegar a alterar la capacidad de renovación de las células, impulsando la liberación de sustancias tóxicas para el organismo.

10. Toma antioxidantes. Sigue una alimentación equilibrada y trata de incorporar a tu dieta antioxidantes que aporten colágeno, entre otros compuestos, si quieres reafirmar la piel y evitar la retención de líquidos.