Son perfectos para esos días en los que no teníamos previsto salir de casa y de repente, por algún motivo, no solo es que tengamos que salir, sino que además nos apetece estar radiantes. ¡Claro que se puede! Si sigues todos estos consejos habrá, sin duda, un antes y un después de tu puesta a punto.

Empezamos: un poquito de autobronceador

No debería ser un producto de uso diario, pues para lucir un tono dorado nada mejor que exponerse al sol en períodos cortos de tiempo con la piel convenientemente protegida, pero es cierto que para esos días en que tenemos el cutis cetrino –y tal vez también brazos, hombros y piernas– y nos apetece lucir algo de color, un buen autobronceador nos ayudará a lograr un tono saludable y bonito de un plumazo. Tarda unos 45 minutos en hacer efecto, así que se convertirá en tu aliado de belleza perfecto para momentos puntuales en cualquier época del año. Sigue al pie de la letra las instrucciones de aplicación si no quieres acabar de color naranja y, sobre todo, adquiere uno de buena calidad, preferiblemente en la farmacia.

Una mascarilla casera para el pelo

Sigamos con la melena, que puede que tengas encrespada y seca, y puede incluso que tuvieses previsto ir a la peluquería al día siguiente. No te preocupes, porque seguro que aunque no tengas una mascarilla a mano tienes en casa un yogur natural, dos huevos y un limón. Mezcla las claras con el yogur y el zumo de limón y aplícalos sobre el cabello, deja actuar durante 15 minutos y aclara abundantemente. Después, lava el pelo con normalidad y sécalo como sueles hacerlo. ¡Verás qué suavidad!

¡Adiós a las canas!

No tienes tinte a mano, ni nada que a priori pueda disimular esas canas. Eso es lo que crees, pero no es cierto, porque sí lo tienes. Seguro que en algún lugar tienes una sombra de ojos de un color similar al de tu pelo. Aplícala en las raíces y verás qué milagro.

Operación vientre plano

No hay que obsesionarse y tampoco esperes un milagro, pero si dispones de unas cuantas horas por delante puedes seguir estos consejos para sentirte menos hinchada y más ligera. Para empezar, prepárate una infusión de jengibre y guárdala en la nevera para irla tomando durante el día. Puedes merendar piña o papaya, frutas con contrastados efectos diuréticos, y acabar la jornada con un baño en sales Epsom, que recomiendan algunas famosas como Jennifer Lawrence, quien asegura que bastan unos minutos sumergida en estas sales para aliviar la hinchazón y mejorar la retención de líquidos. Acaba el baño con un manguerazo de agua fría en las zonas en que tengas más hinchazón y, para acabar, aplica una buena crema drenante.

Lavarse el pelo | iStock

¡Pelillos a la mar!

Si no te da tiempo a hacerte la cera, opta por tener paciencia y eliminar el vello con unas pinzas, especialmente el facial. Si retiras el del labio superior y repasas las cejas, verás tu rostro más definido y mucho más atractivo.

¡A por el rostro! Primer paso: exfoliación

Tampoco tienes a mano una exfoliante, pero no importa, porque seguro que tienes en casa un poco de arroz. Tritura un puñado en una picadora o en el molinillo de café, añade un poco de agua y masajea el rostro con movimientos circulares para eliminar las células muertas e impurezas. Retira con agua fría y ya estarás lista para pasar al siguiente paso: la mascarilla.

Rejuevenece un rostro cansado

Y hazlo con miel, huevo y aceite de oliva, tres ingredientes que casi todo el mundo tiene en casa. Bastan dos cucharadas de miel, dos yemas de huevo y dos cucharadas de aceite de oliva para obrar el milagro: aplica la mezcla sobre cara y cuello con suaves movimientos circulares y deja actuar unos 15 minutos.

Con hielo, por favor

Para acabar la rutina del rostro, una buena idea es aplicar agua helada tras la mascarilla, pues descongestiona los poros y nos dará un aspecto más despierto y saludable. Simplemente tienes que llenar una palangana con agua y hielo y aplicarla abundantemente en rostro y cuello durante unos minutos. ¡Verás como lo notas!

Hidrata a tope cara y cuerpo

Tómate tu tiempo para aplicarte crema hidratante en rostro, cuerpo y manos, y aplícala masajeando y asegurándote de que penetre correctamente. Te sentirás mucho mejor, además de que olerás estupendamente.

Truquitos de maquillaje

Además del maquillaje básico (crema, polvos y colorete), que aplicarás con el rostro perfectamente hidratado, hazte con un buen iluminador para los ojos, los pómulos y las zonas del escote que desees resaltar. Otro truco exprés de maquillaje que te hará estar estupenda es el rizador de pestañas, que dará profundidad a tu mirada. Por otro lado, atrévete a innovar con el maquillaje, que un día es un día: ¿qué tal si apuestas por un lápiz de ojos azul? ¿O por un rouge de labios potente que te dará un aspecto diferente con un solo toque?