Puede ser por estrés, por cambios hormonales (es frecuente que ocurra durante los días previos a la menstruación o durante la ovulación), por el uso de determinados cosméticos o por el consumo de algunos alimentos. Las pieles grasas y mixtas suelen tener más tendencia a tener granitos incluso en la edad adulta, cosa que no debería suponer un problema dada la cantidad de soluciones cosméticas que existen para disimularlos. Si, además, sigues algunas pautas de higiene, alimentación y sueño, el acné pasará a ser pronto parte del pasado.

Corrector, el primer paso

Aplica un corrector del mismo color que tu piel, específico para imperfecciones (no valdrá el corrector de ojeras, que siempre tiene que tener un tono más claro que el de tu piel), y extiéndelo sobre el grano hasta que quede totalmente cubierto. Después, maquilla con normalidad aplicando base, polvos y colorete (también puedes, si lo prefieres, aplicar primero la base y después el corrector). Si tienes a mano una brocha pequeñita para aplicar el corrector, aproximadamente del tamaño del grano, mejor que mejor, pues los resultados serán mucho mejores. No olvides hacerlo grano a grano, aunque sea laborioso.

Mejor quedarse corta

Siempre es mejor que apliques poco corrector y se vea ligeramente el grano que poner en exceso y que se note en la piel. Nadie va a fijarse en los granitos, pero sí probablemente en los pegotes de maquillaje en la piel.

El hielo, tu mejor aliado

Si el grano es reciente y aparece ligeramente inflamado y dolorido, lo mejor que puedes hacer antes de maquillarlo es tratar de rebajar la inflamación con la ayuda de un cubito de hielo. Envuelve el cubito en un paño y aplícalo un minuto sobre el grano. A continuación, maquilla convenientemente el grano con un corrector.

Desinfección y limpieza

Para evitar que nos salgan granos, o que se infecten los que ya tenemos, es fundamental utilizar agua oxigenada cuando los reventamos para limpiar bien la zona, que presionaremos durante unos segundos con el algodón para asegurarnos de que se elimina toda la pus. Una vez desinfectado el grano, debemos tener cuidado con que la piel del rostro no esté en contacto con fuentes de grasa y bacterias: procura no pasarte la mano por el rostro (y no toquetees los granitos por más tentaciones que tengas), mantener limpia la pantalla del móvil, así como sábanas y cojines, evitar el excesivo contacto con el cabello (esos flequillos tampoco son buenos aliados) y, por supuesto, mantener la cara siempre limpia e hidratada.

Maquillaje | iStock

Usa los productos adecuados

Utiliza limpiadores específicos para pieles grasas, que contribuirán a secar los poros y evitar la aparición de granos, así como cremas hidratantes y tónicos que vayan bien contra el acné. Utiliza también una mascarilla específica al menos una vez por semana y, sobre todo, no abuses de cremas y lociones. Si es necesario, acude a un dermatólogo que te prescriba qué productos son los más adecuados para tu tipo de piel.

La sombra de ojos, tu aliada

No solo sirve para tapar las canas si escoges una tonalidad similar a la de tu cabello, sino que la sombra de ojos también es ideal para aplicarla sobre el grano, en pequeñas cantidades, para disimular su aspecto. Si eres de tez blanca aplica una sombra clara y sin purpurina, y una más oscura, también mate, si tu piel está bronceada.

Cuidado con las grasas

Pese a que en muchas ocasiones los granos se deben a cuestiones hormonales, es cierto que una alimentación correcta, baja en grasas saturadas y sin ultraprocesados, puede ayudar a atenuarlos o reducir su presencia. También es muy importante dormir correctamente con un sueño profundo y reparador para mantener la piel correctamente hidratada y descansada, cosa que mejorará su aspecto. Trata de evitar el estrés y la ansiedad en la medida de lo posible, no fumes, no tomes alcohol y evita los lugares contaminados. El agua del mar siempre será buena para tu piel, así como el sol, así que a la que puedas haz una escapadita a algún lugar caluroso y costero.

Aloe vera al poder

Ten siempre a mano un bote de aloe vera, que es un remedio perfecto para las heridas y cicatrices. Si tienes algún grano rebelde, aplícate un poco por la noche y verás qué bien le sienta a tu piel. Asegúrate de que sea aloe puro, sin químicos, y si no acabas de encontrar una marca que te guste siempre puedes hacerte con la planta y utilizar tu propio aloe vera. Es una planta muy agradecida que apenas requiere cuidados y va de maravilla para cualquier alteración en la piel (granos, heridas, quemaduras…).