Quizás te gusten los productos cosméticos naturales. O simplemente, estás muy concienciada con el uso del plástico y los envases y cansada de ir acumulando en casa. O viajas mucho en avión y te resulta mucho más cómodo de transportar… Sea por las razones que sean, hay alternativa al champú convencional y tiene forma de pastilla de jabón.

Hablamos del champú sólido o en pastilla, de momento poco conocido pero que irá a más en un futuro cercano porque cada vez son más los consumidores que se decantan por productos sin envases, sea en la alimentación o en la cosmética (el 80% de los plásticos encontrados en las playas son envases).

Aunque pueda parecer nuevo, lo cierto es que el champú sólido data de los años 70, cuando se descubrió por error mientras fabricaban un jabón. Como hemos dicho anteriormente, tiene la gran ventaja de que es más cómodo de transportar que un champú convencional (ocupa mucho menos) y estarás ahorrando en plásticos. Por lo demás, no tiene ninguna dificultad en cuanto al uso: puedes enjabonarte las manos y luego aplicarlas sobre el cabello y cuero cabelludo mojado o directamente, pasar la pastilla sobre el pelo mojado, masajea suavemente hasta hacer espuma, aclara y ya estaría.

Tiene múltiples ventajas:

Champús sólidos | iStock

- Una sola pastilla equivale a tres botellas de plástico medianas. ¿Cuánto dura? Pues dependerá de la longitud de tu cabello y de cada cuánto te lo laves, pero puede llegar a los 80 lavados.

- Hay champús para distintas necesidades: personas con caspa, con cuero cabelludo delicado, cabello frágil y dañado, cabello teñido… Al estar elaborados con ingredientes naturales, sobre todo aceites naturales, suelen estar indicados para todo tipo de personas incluso las que tienen la epidermis más sensible.

- Están especialmente indicados para las personas que tienen el cabello graso: no contienen sulfatos, siliconas o parabenos, así que no deja residuos en el cuero cabelludo.

- Lava mejor: al no contener agua, sus efectos son más potentes y duraderos.

Son muchas las firmas que comercializan estos champús (los puedes encontrar además, fácilmente en herbolarios y parafarmacias), los hay además para todos los gustos: con karité, con romero, aceite de coco, aceite de oliva, mantequilla, etc… Es importante que cuando lo uses lo dejes secar (mejor que guardarlo mojado).