La oxidación es una de los problemas que más afecta a los cabellos coloreados. Al no cuidarla con los tratamientos adecuados, el color de la melena puede ver alterados sus tonos. Pero no son sólo los tratamientos para mantener el color o el uso de productos químicos. Cada vez que exponemos el cabello al sol y a la luz ultravioleta, se produce un proceso natural conocido como oxidación, que puede hacer que nuestro pelo se aclare o adquiera tonos dorados, anaranjados o rojizos.

Si nos ponemos científicos, la oxidación es el resultado directo de la pérdida de pigmentación, específicamente del pigmento verde en el tallo del cabello. La oxidación hace que la capa externa microscópica de los folículos pilosos se despegue, liberando pigmentos de color verde y dejando pigmentos rojos, de ahí el tono rojizo.

El cabello coloreado es muy vulnerable, pues para lograr el color se ha eliminado la mayor parte de la capa protectora de la cutícula. Para evitar que el pelo se oxide y, como consecuencia, se rompa o se caiga, es importante protegerlo. Al hacerlo, nuestro color original durará más. Aquí tienes algunos consejos para ayudarte a mantener tu melena sana y coloreada por más tiempo.

Cabello estropeado | iStock

1. Protege el pelo del sol aunque sea invierno

El sol es un factor importante en la pérdida de color. Los expertos recomiendan utilizar productos UV que crean una barrera contra la radiación nociva. Por supuesto, los sombreros o gorras si vas a pasar un largo rato al aire libre, serán tus mejores aliados. Cuanto más protejas tu sistema capilar de la luz ultravioleta directa, más retrasarás la oxidación.

2. Usa productos específicos para cabellos coloreados

Es importante lavar y acondicionar el cabello con productos que protejan el color y minimicen la oxidación. Trata de usar champús y acondicionadores que no contengan sulfato o que estén específicamente diseñados para proteger el color, además de equilibrarlo, prolongarán su vitalidad. El acondicionamiento es muy importante para mantener el cabello suave y flexible, pero también para prevenir la oxidación prematura del color.

3. Evita los coloreados químicos

Colorear permanentemente tu cabello no es bueno. Los químicos que se emplean para dar color al cabello lo estropean más profundamente de lo que piensas, sobre todo los kits de color no profesionales para usar en casa. Muchos estilistas capilares advierten que teñirlo más de dos veces ya crea un daño irreparable. Prueba a colorear tu melena con productos naturales o tratamientos libres de químicos.

4. Lava el cabello con agua fría. No es un mito. Un último enjuague con agua fría ayuda a cerrar las células de las cutículas y protege el color. Además, si tienes el pelo coloreado, lo recomendable es que laves la melena menos veces, pues los altos niveles de minerales presentes en el agua favorecen la oxidación.

5. Utiliza un champú que corrija el color. Hay productos que ayudan a evitar la oxidación del cabello, nivelando y matizando el tono y neutralizando así los tonos verdosos, amarillos indeseados o naranjas. Cambia tu champú habitual por uno de estos.

6. No te olvides de la hidratación. Acondicionar el cabello ha que ser tu nueva prioridad. Cuanto más hidratado esté el cabello, menor será la posibilidad de que cambie de tono.