Perros

Una joven británica encuentra a su perra tras pensar que la había enterrado

Tras supuestamente haber enterrado a su perra, una joven de 26 años descubrió que su querida mascota no estaba muerta y finalmente ambas se han podido reencontrar.

Codie Hutton junto a su perro, al que pensaba haber enterrado

Codie Hutton junto a su perro, al que pensaba haber enterrado Facebook | Codie Hutton

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Codie Hutton es una joven británica de 26 años que protagoniza una de las historias de la semana de la BBC. El pasado 5 de noviembre se perdió a su perra Maisie en Melton, en el condado de Leicestershire, que huyó asustada por el sonido de unos fuegos artificiales. La dueña no esperaba que iban a dispararlos tan pronto y por eso justifica que el animal no tuviera la correa puesta en ese momento.

Dos días después del suceso y tras buscar incansablemente a su mascota, se encontró un cuerpo que parecía ser el del animal. La hipótesis en ese momento era que Maisie fue vista yendo hacia Ufford, donde habría sido atropellada por un coche cruzando la carretera A-12 hacia Bredfield, por lo que Hutton se despidió de ella y la enterró en el jardín de su casa entre las lágrimas de su hijo Taylen, de 3 años, y acompañada por su padre, su madre, sus dos hermanos, su abuela, la pareja de su abuela y su mejor amiga. "Coincidía con el último avistamiento y, solo por el cuerpo, se parecía a Maisie", señala la joven.

Maisie apareció

Sin embargo, hubo un giro en los acontecimientos y volvía a haber gente que aseguraba que habían visto a Maisie. Por ello, con la ayuda del grupo de voluntarios de Finding Ipswich Dogs Organisation (FIDO) y un equipo de 20 personas, se realizaron más búsquedas y Maisie fue encontrada en Wickham Market dos días después de su presunto entierro.

"Estaba llorando de emoción", recuerda Hutton a pesar de que Maisie, una perra de la raza springer spaniel y de 9 años, tenía una infección en los ojos, los oídos y el estómago. Por su parte, desde el grupo de voluntarios FIDO piden que se reflexione sobre el impacto de los fuegos artificiales y, sobre todo, que se informe con antelación de cuándo se van a lanzar.

Ahora se cree que el animal que Hutton enterró en el jardín era un zorro.

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