Segundos de enfado que alteran la atención al volante o la tranquilidad en carretera. Expertos en seguridad miden las emociones al volante de varios conductores registrando sus latidos del corazón y ondas cerebrales. Una ventana que nos permite asomarnos a través de un ordenador a las emociones de la conducción.

 

Para los expertos en formación en carretera, las conductoras tienen mayor capacidad de atención al volante, aunque algunas situaciones les pongan más nerviosas que a ellos. Se trata de enfadarse al volante lo menos posible, por nuestra seguridad, por la de los demás y porque, según los expertos, conducímos como vivímos.