¿se acabarán los youtubers tal y como los conocemos?

Los youtubers virtuales, la nueva moda que triunfa en Japón y a los que se acercan cada vez más marcas

Kisune Ai es la youtuber virtual más popular de Japón. Tiene dos millones de suscriptores y a sus seguidores no les parece importar que no sea real. Da consejos de belleza, comenta noticias y prueba juegos, pero no es la única que triunfa en el país del sol naciente.

Los youtubers virtuales, la nueva moda que triunfa en Japón y a los que se acercan cada vez más marcas

Publicidad

Los youtubers virtuales comienzan a tener tanto tirón en Japón que las marcas están descubriendo una nueva herramienta para vender sus productos. Tal es el éxito que el número de visualizaciones diarias de vídeos de estos personajes virtuales se ha cuadruplicado en lo que va de año.

Kisune Ai se ha convertido en la 'youtuber' virtual más popular de Japón. Tiene más de dos millones de suscriptores, y sus seguidores siguen aumentando. Es la estrella del país, tiene 16 años y aunque no es real, a sus seguidores parece no importarles.

La crearon en 2016 y en su canal prueba juegos, da consejos de belleza y comenta las noticias, pero no es la única. En Japón hay cerca de 2.000 canales de personajes virtuales, casi todos chicas que se comportan como si fueran humanas.

Miku Jatsune es una cantante virtual que no se puede tocar pero da conciertos. Es un holograma que llena estadios y tiene su propia serie.

Los expertos aseguran que en el futuro todos tendremos avatares.

Publicidad

Perro robot para la agricultura

Así es el perro robot con inteligencia artificial para mejorar las cosecha que se desarrolla en Soria

El dispositivo recorre los cultivos de forma autónoma y recoge información con sus sensores para ayudar a los agricultores a conocer el estado de sus plantaciones y decidir cuándo recoger los frutos.

Imagen del logo de OpenAI

Ocho estados de EEUU demandan a OpenAI por poner en peligro a menores y engañar a sus padres

Las fiscalías acusan a la empresa creadora de ChatGPT de no aplicar suficientes medidas de seguridad pese a conocer los riesgos de su inteligencia artificial. Alertan de que el chatbot puede llegar a ofrecer instrucciones para la autolesión y el suicidio.