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NO SIEMPRE LLEVAN POR BUEN CAMINO

El GPS guía a un conductor polaco por la vía más rápida y le deja atascado en una gran pendiente en una carretera de Ourense

Destinos que no existen, rutas intransitables o lagos que no existen: éstas son algunas de las sorpresas que a veces deparan los GPS.

Los GPS están para ayudarnos en la conducción pero a veces obedecerles nos puede llevar a un destino inesperado. Literalmente: hay coches que han acabado dentro de un lago.

Más dramático fue el caso de conductor que hace ocho años falleció en el pantano de la serena en Badajoz al seguir las indicaciones de su GPS.

Los expertos aconsejan actualizar los programas, porque para muchas veces el GPS queda desactualizado.

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