La historia de Yebes es la contraria a la despoblación. Esta localidad de Guadalajara era un pequeño pueblo hasta que a su municipio llegó la estación del AVE.

Fue entonces cuando unas humildes casas dieron paso a otras bien distintas. La gente empezó a emigrar a Yebes. En la última década se ha multiplicado por diez la población, y es joven una media de 35 años con hijos. No es de extrañar pues que haya abierto el primer colegio.

Y esto genera servicios que crean puestos de trabajo en el pueblo. Cerca de las ciudad, pero con el bosque de Valdenazar .

Así es como,en una década un olvidado pueblo renació en una pequeña ciudad donde la savia nueva vence la batalla a la temible despoblación.