Los trabajadores de una empresa de ambulancias en Arriogorriaga, en Vizcaya, denuncian la retirada de los vigilantes privados de la base donde duermen un centenar de ambulancias. Pero la historia no queda aquí. Se han sustituido a esos vigilantes por muñecos hinchables y las luces quedan encendidas para que parezca que hay gente.

Ambas partes niegan ser los autores de esta idea pero si reconocen que hay tensión por la contratación de personal entre la empresa ambuibérica y los trabajadores, desde que ganara la concesionaria de este servicio en Vizcaya. La empresa afirma que utiliza videovigilancia y sensores para tener controlada la base aunque los trabajadores que se quedan por las noches deben controlar las cámaras y las puertas.