Vídeo de Mamen Castillo, presidenta del PP de Peligros (Granada)

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LO PUBLICÓ EL DÍA DE LA MUJER

El vídeo machista por el que el PSOE pide la dimisión de la presidenta popular de Peligros: "Miles de mujeres han presentado una avalancha de denuncias falsas"

En el polémico vídeo, la política popular Mamen Castillo señala que "el tal trabajo no remunerado no es más que un mito", la mujer " elije oficios y carreras peor pagados", niega la brecha salarial, tilda de "otra mentira, la de la violencia doméstica" y critica que hay una "mayor cantidad de fondos destinados a cubrir la sanidad de la mujer que la del hombre, a pesar de que la mujer vive más y cotiza menos".

antena3.com | EFE | Madrid
| 17.03.2018 19:46

El PSOE ha pedido a la presidenta del PP de Peligros (Granada) y portavoz del grupo popular en el Ayuntamiento de este municipio, Mamen Castillo, que dimita y abandone sus cargos tras publicar en sus redes sociales un manifiesto con declaraciones "machistas" contra las mujeres. Este es el vídeo que la política publicó con motivo del Día de la Mujer.

"Buenas tardes, hoy 8 de Marzo, este es mi manifiesto. Hoy, 8 de marzo, yo soy mujer y yo, no paro. Yo hoy no paro porque no creo en muchas de las mentiras que tratan de hacernos creer. Yo no paro porque no es verdad que la mujer española esté discriminada laboralmente, que gane menos y que ocupe cargos de menor responsabilidad.

Lo que nunca nos han querido contar, al contrario que en países más avanzados, que en España no existen medidas para conciliar vida laboral y familiar, constituyendo esto un escollo para toda mujer trabajadora con planes de maternidad.

La mujer trabaja fuera del hogar, a la semana, 6,2 horas menos que el hombre. Es cierto que dentro del hogar trabaja unas 6,8 horas semanales más, pero el hombre aporta 71 euros semanales para el sustento del hogar, siendo el valor del mercado medio estimado del trabajo extra realizado por la mujer a la semana en torno a unos 68 euros, por lo tanto el tal trabajo no remunerado no es más que un mito.

La mujer, por naturaleza, es menos emprendedora que el hombre. En la población activa femenina, tan solo el 3% son empresarias y el 8%, autónomas, frente al 7% de empresarios y el 12% autónomos en la población activa masculina.

La mujer es mejor estudiante, pero elige por lo general oficios y carreras peor pagados y menos solicitados. Por ejemplo, la mayoría, carreras de Humanidades o Letras. Y una minoría, un 30 por ciento, carreras técnicas.

El hombre se distribuye sectorialmente. Sin embargo, el 87% de mujeres trabajadoras se concentra en el sector servicios. No es de sorprender que el 90% de accidentes laborales graves o mortales lo sufra el hombre.

Según estudios, el 20% de mujeres trabajadoras elige volcarse en el trabajo; otro 20% elige volcarse en la familia; y en torno a un 60% prefiere compaginar familia y trabajo. En cuanto al hombre, el 50% elige volcarse en el trabajo, y otro 50 por ciento prefiere compaginar familia y trabajo. Solo el 25% de los candidatos en procesos de selección son mujeres, por lógica, la misma proporción es la que ocupa esos altos puestos de dirección.

No es verdad, por mucho que ese feminismo de género quiera defender, que la mujer gana, por hora, menos que el hombre. El propio ministro de Trabajo en 2006, incluso el secretario general de CCOO esto lo desmontó. Además, si esto fuera cierto, las empresas contratarían más mujeres que hombres, ¿no creéis? Cosa que no ocurre.

Otra mentira, la de la violencia doméstica: la mujer siempre es víctima y el hombre siempre es agresor. Según el Anuario Estadístico del Ministerio de Interior, el 36% de las personas asesinadas en el hogar son varones, y el 23%, maltratados. El 18% de asesinados por su cónyuge son varones y el 15% son también maltratados

Según el Centro Reina Sofía, más de 5.000 niños son maltratados por su madre anualmente. Un 25% más que los maltratados por su padre.

¿Existen los Juzgados de Violencia para el hombre? ¿Acaso vale más la vida de una mujer que la vida del hombre, del niño o del anciano? ¿Existen las casas de acogida para hombres maltratados? Además, en total, dentro y fuera del hogar, se cometen el doble de asesinatos de hombres que de mujeres. Sin olvidar el suicidio de hombre separados y divorciados, podéis imaginar el porqué.

Otra mentira: la mujer española es víctima de un patriarcado machista que la oprime y discrimina.

Pues bien, el Estado español concede a la mujer privilegios y prebendas por el simple hecho de haber nacido mujer, mientras que al hombre le son arrebatados derechos fundamentales consagrados en la Constitución y en la Declaración de Derechos Humanos. Por ejemplo, tener un hijo, al igual que un embarazo, es cosa de dos, y por lógica igualdad debe decidirse por consenso. Tener un hijo no es parir un bebé, sino un proyecto de dos personas que dura 18 años, y aún así, el 85% de fallos judiciales por separación o divorcio concede la custodia exclusiva de los hijos, el disfrute de la vivienda y una pensión, a la mujer. Resulta irónico que las feministas de género que abanderan tanta igualdad, se opongan ferozmente a la custodia compartida. Es de sentido común que igualdad y custodia compartida sean inseparables. Y además, está demostrado que es lo más beneficioso para los hijos.

El derecho a ampararse en el principio de presunción de inocencia. Ante una denuncia por supuesto maltrato interpuesta por una mujer contra un hombre, la Ley de Violencia de Género, una ley manifiestamente mejorable, aparte de olvidar a hombres, niños y ancianos maltratados y de no proteger lo que debiera a la mujer, ya que el número de mujeres asesinadas en el hogar no ha descendido desde su puesta en vigor, invierte la carga de la prueba, correspondiendo al hombre la obligación de demostrar su propia inocencia. Es decir, todo hombre es culpable hasta que no se demuestre lo contrario, algo que choca con los artículos 9, 14 y 24 de la Constitución. Y sin ninguna cabida en un Estado de Derecho.

Aparte de esto, establece penas más duras para maltratadores que para maltratadoras, pisoteando desvergonzadamente la igualdad ante la ley. Si un hombre pega un empujón a una mujer, se le castiga con cárcel, si una mujer hace lo mismo, se le absuelve. Sin pruebas, ni testigos ni investigación alguna, el denunciado es detenido, expulsado de su casa, se le arrebata la custodia de sus hijos y es dictada contra él una orden de alejamiento.

Esto ha provocado que miles de mujeres y abogados sin escrúpulos, buscando un divorcio rápido y ventajoso, hayan presentado una avalancha de denuncias falsas o absurdas que colapsan recursos policiales y juzgados.

La repercusión, pues la falta de la debida protección a las mujeres que son las verdaderamente maltratadas y miles de hombres inocentes detenidos, encarcelados, destrozados, arruinados y estigmatizados para el resto de su vida.

El derecho a no ser discriminado por su sexo. La Ley de Igualdad, manifiestamente mejorable, promueve todo un paquete de medidas discriminatorias contra el hombre, denominado discriminación positiva. Como en toda discriminación, hay un lado positivo, la beneficiada, y uno negativo, el perjudicado.

La mujer en España, además, goza de una serie de privilegios. Privilegios en las oposiciones. En algunas áreas de la Administración pública se reserva un porcentaje de plazas a las mujeres y el resto para hombres y mujeres. Las pruebas físicas para entrar en la Policía, Bomberos o el Ejército. Ayudas, formación, asistencia gratuita, más subvenciones y créditos, sin avales o el mínimo interés.

Mayor cantidad de fondos destinados a cubrir la sanidad de la mujer que la del hombre, a pesar de que la mujer vive más, cotiza menos a la Seguridad Social. Rebajas fiscales y poder jubilarse antes, a pesar de que vive más y cotiza menos. Viviendas de Protección Oficial, teléfonos de ayuda, casas de acogida para maltratadas, pero no para maltratados. A pesar de que el paro masculino supera al femenino, el INEM reserva una plaza de los puestos disponibles para mujeres y el resto para hombres y mujeres.

El 40% de altos cargos, directivos y públicos y candidaturas electorales se reserva para mujeres, subordinando méritos, experiencia y aptitudes al sexo.

¿Por qué las feministas aceptan estos privilegios? ¿Por qué aceptan estos privilegios? ¿Están admitiendo que necesitan ayuda para poder llegar a ser iguales? Creo que todo esto es criminalizar un fenómeno que debería ser un fenómeno de igualdad.

A día de hoy, el feminismo no es un fenómeno de igualdad. Por tanto, no soy feminista. Creo en la igualdad de ambos sexos. Creo que ambos sexos deben ser tratados por igual. El camino hacia la paridad, el camino hacia la igualdad no consiste en consolidar la dependencia de la mujer a través de ayudas peyorativas, sino en estimularnos y animarnos para que se produzca ese avance real, una igualdad real".

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