Los sindicatos denuncian que varios funcionarios que trabajan en la prisión de Valdemoro, en Madrid, han sufrido picaduras de insectos que correspondían a chinches.

Uno de los trabajadores ha reconocido que tiene muchos picores en piernas y brazos con ronchas de rascarse, aunque creía que se trataba de alergia y se ha estado tratando con antihistamínicos y cremas. Otro de ellos tenía picaduras en el brazo y ha tenido que fumigar su casa al encontrar chinches.