En el pueblo de Urueña hay, prácticamente, una librería en cada calle. Esta pequeña localidad, que no tiene más de 200 habitantes y se sitúa a 500 kilómetros de Valladolid, ha decidido tomar la cultura como una forma de vida.

El primero en abrir la librería fue Jesús Martínez y ahora ya son 10 las librerías con las que cuenta el pueblo. El Ayuntamiento fue comprando solares en ruinas para convertirlos en librerías, que ahora llenan de cultura cada rincón del pueblo. Hay una librería cada 20 habitantes, pero aseguran que no se hacen la competencia entre ellas.

Atraen a cientos de turistas y venden sus libros en todo el mundo. Es la manera que tiene este pequeño pueblo de luchar contra la despoblación, a través de montones de libros.