Un grupo de estudiantes de Bilbao quieren lanzar un cohete al espacio y llegar a ser los primeros universitarios de Europa en lograrlo. En el equipo son medio centenar de personas trabajando en un prototipo que pueda superar la barrera de los 100 kilómetros de altura, es decir, la distancia que marca el límite entre la atmósfera y el espacio exterior.

Con el anterior cohete bravo alcanzaron los 800 metros de altura. Ahora estos estudiantes de ingenieros de Bilbao quieren diseñar un nuevo prototipo, Charlie, y que esté listo para el 2022. Pero además quieren que el prototipo regrese a la Tierra.

"La mayor dificultad es recuperar el cohete sin usar un paracaídas, sobre todo por la parte del control la dificultad está en encender el motor en el momento justo para darle un empujón para que llegue a Tierra sin velocidad", afirma uno de los estudiantes.

El cohete va a estar hecho de aluminio con combustible sólido y oxidante líquido, que, según los estudiantes, va a ser más rentable y más seguro de manejar.

El sueño de estos estudiantes es mandar un cohete al espacio, aunque saben que es un objetivo complicado.