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Coronavirus

Así ha cambiado la vida un año después del confinamiento que paralizó España por el coronavirus

Este fin de semana se cumple un año del primer confinamiento nacional decretado para contener el coronavirus. Antena 3 Noticias recuerda cómo el virus cambió la vida que todavía hoy sigue sin volver a la normalidad.

España cumple este fin de semana el aniversario del primer confinamiento nacional decretado para contener la pandemia del coronavirus. El 14 de marzo de 2020, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprobaba el primer estado de alarma en democracia. "Nos esperan semanas duras", dijo entonces el presidente.

Y de pronto, la vida tal y como la conocíamos se detuvo. Ya no había coches en los semáforos de las calles, ni gente en las calles de España. Hace un año, todos los españoles se tuvieron que quedar en casa y todos los negocios no esenciales cerraron. Era la única estrategia para hacer frente a un enemigo invisible: la enfermedad COVID-19.

La vida paralizada el 14 de marzo de 2020

La vida durante el confinamiento estricto de casi tres meses trastocó por completo las rutinas de los ciudadanos. La única salida era al supermercado, a farmacias o a negocios fundamentalels a los que hoy se puede entrar sin problema. Las estanterías de los supermercados se vaciaron de golpe, faltaba el papel higiénico y cientos de personas se atrevían a guardar más de una hora de cola para adquirir productos básicos.

Los niños cambiaron las aulas por la tecnología, los trabajadores que pudieron implementaron despachos improvisados en sus casas. Mientras, miles de personas por todo el país tuvieron que acogerse a un ERTE porque el confinamiento contra el virus les impedía trabajar.

Los cines, las salidas con amigos o las reuniones familiares se pararon de golpe. Y los ciudadanos recurrieron al ingenio: las salas repletas de personas se cambiaron por pantallas en casas, las llamadas por vídeo eran la única forma de mantenerse conectados.

Los sanitarios, héroes de la pandemia

Enfermeros, médicos o auxiliares: todos los sanitarios se convirtieron en cuestión de horas en verdaderos héroes. Luchaban contra un virus desconocido, el SARS-CoV-2, que se propagaba a toda velocidad por el país. Impotentes, tuvieron que habilitar gimnasios y pabellones para dar atención médica a los pacientes de coronavirus.

Y todo ante la falta de material médico, porque en ese momento España no contaba con las mascarillas que ahora inundan cada rincón del país todos los días. Mientras, los ciudadanos se agolpaban a las 20:00 horas de la tarde para aplaudir a sanitarios, policías y bomberos que velaban por la seguridad de todos para que pronto se volviera a la normalidad.

La vacuna, gran esperanza un año después

Un año después, la vida antes de la pandemia del coronavirus no ha vuelto a la normalidad del todo. La mayoría de actividades se pueden realizar, siempre con mascarilla, la distancia social mínima de dos metros entre personas se impone en todos los escenarios. Los españoles pueden salir de casa, sí, pero en buena parte del país no pueden desplazarse fuera de su ciudad, provincia o comunidad autónoma.

España sigue la batalla contra el coronavirus, esta vez con lecciones aprendidas, como más pruebas diagnósticas o medidas para tratar de tener el mínimo impacto sobre la economía.

Eso sí, ahora cuenta con un nuevo arma: las cuatro vacunas contra el coronavirus aprobadas que lentamente se administran desde diciembre de 2020.

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