Como si de un grupo de ultras se tratase, al menos 50 personas se citaron en Mallorca para protagonizar un momento de violencia y causar el pánico entre el resto de turistas. Los agentes alegan que iban bajo los efectos del alcohol.

Según informaron algunos de los irlandeses que se encontraban en la trifulca, el conflicto comenzó en su país y posteriormente se citaron en Mallorca para saldar cuentas.

La pelea no duró mucho tiempo gracias a la rápida actuación de los porteros de los locales de la zona. Finalmente, ninguna persona resultó herida de gravedad.