Poseer, transportar, traficar o comerciar con ejemplares vivos de cerdos vietnamitas, serpientes pitones, tortugas de Florida o varanos de la sabana y dos plantas quedará prohibido en España a partir del 1 de enero de 2022, de acuerdo con el Real Decreto aprobado este viernes por el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha informado de que el Real Decreto regula el Catálogo de Especies Invasoras en España, de modo que se añaden tres reptiles, un mamífero y dos plantas. La portavoz se ha tomado con humor la incorporación de estas especies a las que ha citado entre risas.

La normativa permite mantenerlos después de esa fecha, siempre que los dueños comuniquen a la comunidad autónoma correspondiente su tenencia y esta fije unas condiciones de control, tales como su esterilización, marcaje o una declaración responsable de que no se liberarán al medio ambiente ninguna de estas seis especies.

En el marco de este Real Decreto, el Ejecutivo ha aprobado también la lista de especies exóticas invasoras "preocupantes" para Islas Canarias, con 48 especies, según obliga la Unión Europea para las regiones ultraperiféricas, por sus singulares características biogeográficas y climáticas y por su lejanía, insularidad y el carácter único de su biodiversidad.

Esta revisión se realiza a propuesta de varias entidades científicas, y supone añadir al catálogo español tres especies de reptiles (varano de la sabana, pitón real y tortuga de la península, originaria de Florida, un mamífero (cerdo vietnamita) y dos plantas (estas dos solo en Canarias) como son el tabaco moruno y la hierba de la pampa, que ya estaba incluida en la Península.

La posesión de estos reptiles y el cerdo vietnamita como mascotas ha aumentado en los últimos años y lo que ocurre es que los dueños de estas mascotas se terminan cansando de ellas o porque no pueden afrontar los cuidados necesarios.

De hecho, el Ministerio para la Transición Ecológica apunta que algunos centros de acogida españoles ya está saturados de ejemplares de los que sus propietarios se deshacen. Otras veces pueden terminar liberados en la naturaleza, tanto de manera voluntaria o involuntaria.