Sonia Rosado junto al equipo

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UNA CAMINATA DE SEIS HORAS

Sonia Rosado, la primera persona con discapacidad en subir a la Laguna Grande de Gredos en una silla adaptada

Gracias aun reto solidario organizado por la Asociación Pronisa Plena Inclusión, Sonia Rosado se ha convertido en la primera persona en subir la Laguna Grande de Gredos en una silla adaptada. La caminata que se ha prolongado unas seis horas: tres y cuarto de subida y algo menos de tres de bajada.

Sonia Rosado se ha convertido en la primera persona con discapacidad que ha subido a la Laguna Grande de Gredos, situada en pleno circo del macizo montañoso abulense, en una silla adaptada joëlette, dentro de un "reto solidario" organizado por la Asociación Pronisa Plena Inclusión.

En la iniciativa, impulsada por este colectivo coincidiendo con la efeméride de su medio siglo de vida, ha colaborado el Club de Montaña Nosolocuerda, que ha trabajado con tres de las cinco personas que han participado en la ascensión.

Aunque inicialmente estaba prevista para el sábado, las adversas condiciones meteorológicas hicieron que los organizadores decidieran aplazar a este dominfo esta caminata que se ha prolongado unas seis horas: tres y cuarto de subida y algo menos de tres de bajada.

Según ha explicado la responsable de Comunicación de Pronisa, Lorena García, los organizadores se muestran muy satisfechos con esta idea, ya que "una persona con discapacidad ha conseguido subir a un lugar" en principio "inaccesible" para ella.

Sonia Rosado ha sido transportada en una joëlette por tres miembros del club de montaña y otros dos de Pronisa, que se han ido turnando durante el recorrido, aunque en ocasiones han tenido que colaborar las cinco en los tramos de mayor dureza o complicación como las rampas o los escalones. La responsable de Comunicación de Pronisa ha señalado que esta silla adaptada cuenta con una rueda que tiene dos posiciones para rodar, así como un manillar que se regula en altura para equilibrar tanto el peso como el punto de gravedad.

Según explicó en su momento Pronisa, se trata de "un desafío deportivo, humano y solidario", con el que se busca que "el deporte de montaña sea accesible", mediante la "eliminación de las barreras físicas que se encuentran las personas con discapacidad o movilidad reducida cuando quieren acceder al entorno natural".

La consecución de este "reto" ha estado en manos de un equipo de cinco personas -Rubén Rúa, Ana Jiménez, Claudia Muñoz, José Miguel Judez y Álvaro Martín-, que han sido las encargados de dirigir y portar la silla todoterreno joëlette. Todos ellos acompañados por varios voluntarios que han prestado apoyo durante la ascensión por esta ruta de siete kilómetros que separa la Plataforma de Gredos y la Laguna Grande, alcanzando durante el trayecto una altitud máxima de 2.182 metros en la fuente de 'Los Barrerones'.

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