Parejas

Soltería, ¿elección u obligación?

Si nuestra tendencia natural es a vivir en sociedad y, por supuesto, en pareja, ¿por qué hay tantas personas que deciden estar solas?

Soltería, ¿elección u obligación?

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En el año 2009, el grupo Alibaba, el gigantesco portal de compra online, registró el día 11 de Noviembre como día del soltero, dejando de ser una fiesta reivindicativa china para convertirse en una fecha de compras como el Black Friday o el Cyber Monday en el mundo anglosajón. Ya que, queridos lectores, los solteros son un grupo muy demandado por las marcas.

Podemos distinguir varios "tipos" de solteros

Cuando uno no conoce lo que es tener pareja, se puede mantener en soledad amorosa gran parte de su vida, compartiendo su tiempo con amigos y familia y desarrollando su aspecto emocional a través de estos canales de relación. No saben lo que les puede aportar algo que nunca han tenido. A medida que pasa el tiempo, estas personas desarrollan una idealización de lo que será su futura pareja que es difícil de encontrar o buscarán parejas que no les hagan cambiar sus costumbres, también algo difícil, ya que la pareja es flexibilidad y adaptación al otro. Por todo esto, estas personas son candidatas perfectas a la soltería hasta edades avanzadas.

También nos encontramos con los "solteros intermitentes", personas que pasan de una relación a otra sin quedarse con ninguna. Cuando alguien tiene abundantes relaciones de poca duración desde siempre, seguramente por su personalidad, no busca una relación estable y duradera, sino que le gusta exclusivamente una parte de la relación pero no el resto. Normalmente, estas personas, cuando tienen una relación estable ya de adultos, porque quieren formar una familia o porque desean de cara a la sociedad "sentar pareja", suelen cometer pequeñas infidelidades a las que no dan importancia de cara a romper su relación.

Y, por último, nos encontramos con personas de mediana edad, que después de haber tenido una relación larga y una ruptura traumática no creen ya en el amor y piensan que todos los del otro sexo (o del mismo) que están libres es por algo, ya que las buenas personas mantienen sus relaciones, con lo cual lo que queda es gente a la que no quiere nadie o que solo quieren relaciones esporádicas. La decepción en el amor es lo que hace a estas personas encerrarse en sí mismas y no volver a intentar tener una nueva pareja.

Como vemos, la soltería tiene muchas caras y algunas están tan ocultas que ser consciente de ellas se hace difícil. Pero no es una condición deseable terminar nuestra vida sin compartirla con alguien.

¿Son más felices las personas casadas que las solteras?

Es difícil medir la felicidad. Psicológicamente se puede observar como la reflexión que hace cada persona sobre la satisfacción ante la vida en intensidad de emociones positivas.

Una de las fuentes de satisfacción más importantes, estudiada y validada psicológicamente, son las relaciones interpersonales. De éstas, la que juega un papel central en la estabilidad emocional es una buena relación de pareja, y más si se consolida la relación. Por este motivo, los estudios sobre estos temas coinciden en que las personas casadas son más felices que las solteras.

También en los sexos hay diferencias según recientes investigaciones. Los hombres solteros son menos felices que las mujeres y se invierte en el matrimonio. Normalmente, el hombre recibe apoyo, atención, cariño y sexo en distinta manera que las mujeres, que optan por buscar más apoyo en su familia de origen.

¿Por qué buscamos pareja?

La soltería es una opción y puede ser tan válida como otra cualquiera, si bien la mayoría de las personas en algún momento de su vida deciden tener pareja. A la hora de dar ese paso, debemos de tener en cuenta la edad, ya que el fin de unirse en pareja puede ser distinto.

Las personas menores de 45 años suelen querer tener una pareja para formar su propia familia y, a poder ser, con hijos.

A partir de esa edad, nos encontramos con las personas separadas y divorciadas que, aun habiendo vivido las decepciones del amor, también han probado las mieles de la convivencia, la complicidad del día a día y la ilusión de los proyectos en común. Para ellos la pareja es una segunda oportunidad de elegir bien y compartir su vida con alguien que les haga realmente felices, pero casi siguiendo los mismos patrones que cuando seleccionaron a su primer amor.

Y, si vamos al grupo de más edad, la gran mayoría lo que quiere es disfrutar, lo que igual nunca han disfrutado en distintas facetas de la pareja (por ejemplo el sexo), viajar y en definitiva vivir ya sin ataduras laborales o familiares.

No obstante, y a pesar de presentar los principales motivos en cada franja de edad, el miedo a la soledad está presente en la base de todos ellos.

Alicia López Losantos es psicóloga y socióloga

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