En Totalán, el pueblo malagueño donde está ubicado el pozo donde cayó hace ahora seis días el pequeño Julen, sigue empeñado en mostrar toda su solidaridad a quienes colaboran en el rescate y a la familia del niño.

Desde primera hora de la mañana todo está preparado en una carpa solidaria gracias a los voluntarios que se acercan a dejar alimentos, mantas y otros enseres. El puesto de mando se ha ubicado en la casa de una voluntaria que está abierta las 24 horas del día para todo aquel que quiera ir a descansar o a asearse.

De esta manera y en la medida en la que pueden los vecinos de Totalán siguen aportando para ayudar en el rescate de Julen.

Una mujer incluso ha cedido su vivienda vacía para que los padres de Julen puedan ir a descansar. Allí han pasado la mañana María Victoria y José, desde donde siguen todas las noticias que llegan desde la excavación.

También los propietarios de una casa rural han ofrecido un apartamento vacío para cualquier familiar u operario que lo necesite.

Se trata de la solidaridad de un pueblo que no pierde la esperanza en que Julen vuelva pronto.