Noche cerrada en Barcelona. La Guardia Urbana se personaba en el barrio de Sants a petición vecinal. Un grupo de siete jóvenes estaba haciendo carreras en patinete por el paseo ajardinado sobre el cajón ferroviario del barrio donde se encuentra la estación ferroviaria, concretamente en la rambla de Badal. Esto causó molestias a la vecindad de dicho barrio.

El suceso acabó con los siete menores, que formaban este grupo denunciados por la Guardia Urbana. Y es que, las quejas y llamadas de los vecinos por carreras de este tipo han sido una constante en la última semana.

 

Pero el problema de este tipo de sucesos no son sólo las carreras con los monopatines, que según la normativa municipal son ilegales.Sino que, el ruido generado por los mismos supera el numero de decibélios permitidoos a esta hora de la noche en la capital capital catalana.

Desde la llegada de estos vehículos a la ciudad condal las denuncias por ruido en la noche barcelonesa han aumentado en un 12% según datos de la Guardia urbana.