JAÉN

Siete detenidos tras una reyerta en Linares entre un peligroso clan que intentaba liberar a un detenido del hospital de Linares, y la Policía

Una patrulla de la Policía Nacional se disponía a realizar un control rutinario en la Estación Linares-Baeza, una zona conocida por el tráfico de drogas, cuando se vio rodeada por más de medio centenar de personas. Ahí comenzó una batalla campal con lanzamientos de piedras, golpes y amenazas. Los agentes impidieron que miembros del clan familiar liberaran a uno de los detenidos del Hospital de Linares.

Imagen de un agente de la Policía Nacional

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Siete personas han sido detenidas tras una reyerta ocurrida en la madrugada del pasado sábado en la Estación Linares-Baeza, en la provincia de Jaén, tras una operación policial en la que cuatro efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) han resultado heridos.

En declaraciones a los periodistas tras un acto en La Línea de la Concepción (Cádiz), el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha explicado que "afortunadamente, todos los agentes heridos tras la reyerta contra un clan familiar se encuentran en casa y su estado de salud es satisfactorio". "Un agente ha sufrido un derrame en un ojo a raíz de los golpes, otro ha tenido una lesión en la clavícula y le están poniendo un vendaje de fijación, otro agente tiene un esguince en el tobillo", ha detallado Zoido, quien ha subrayado su alegría "porque los percances físicos sean de poca entidad".

De igual modo, ha querido felicitar a las FCSE por el "buen trabajo desarrollado con la detención de siete personas, de las cuales seis han sido identificadas", así como el hecho que hayan conseguido impedir que miembros del clan familiar "hayan intentado liberar a uno de los detenidos que se encontraba recibiendo atención médica en el Hospital de Linares".

Según el ministro del Interior, "en estos momentos se ha recuperado la normalidad en la zona" y se está a la espera de que los detenidos pasen a disposición judicial. Además, de los cuatro policías nacionales heridos hay otros dos agentes de la Policía Local que también resultaron con lesiones.

Según han informado fuentes policiales, el suceso tuvo lugar sobre las 23,00 horas cuando tres patrullas de la Policía Nacional se disponían a realizar un control rutinario en la Estación Linares-Baeza, una zona conocida por el tráfico de drogas. Ha sido entonces cuando una de las tres patrullas se adelantó al ver pasar un vehículo de alta gama conducido por un cabecilla de uno de los clanes que se saltaba un ceda el paso por lo que comenzó la persecución. En un momento dado, en la calle Vista Alegre, el coche se para y el vehículo policial queda encajonado con otro vehículo que para justo detrás.

A partir de ese momento, los agentes se vieron rodeados tanto por los ocupantes del vehículo como por más de medio centenar de vecinos que salieron en apoyo de los mismos. Pese a ello, consiguieron pedir refuerzos. Cuando llegaron los refuerzos intentaron defender a sus compañeros y comenzó una auténtica batalla de campal, definida así por la propia Policía, con lanzamientos de piedras, golpes, amenazas y hasta disparos al aire por alguno de los agentes con el objetivo de restituir el orden.

Finalmente, la Policía detuvo a un padre y a dos hijos, presuntos cabecillas de uno de los clanes de la droga de la zona. Uno de los tres detenidos, en concreto el padre, iba con una brecha grande en la cabeza por la que tuvo que ser trasladado al Hospital San Agustín de Linares (Jaén). Fue en este enfrentamiento donde también resultaron heridos dos agentes de la Policía Local ya que fueron varias patrullas de este cuerpo las que se trasladaron a la zona para prestar refuerzo a la Policía Nacional.

Siete personas han sido detenidas tras una reyerta ocurrida en la madrugada del pasado sábado en la Estación Linares-Baeza, en la provincia de Jaén, tras una operación policial en la que cuatro efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) han resultado heridos.

En declaraciones a los periodistas tras un acto en La Línea de la Concepción (Cádiz), el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha explicado que "afortunadamente, todos los agentes heridos tras la reyerta contra un clan familiar se encuentran en casa y su estado de salud es satisfactorio". "Un agente ha sufrido un derrame en un ojo a raíz de los golpes, otro ha tenido una lesión en la clavícula y le están poniendo un vendaje de fijación, otro agente tiene un esguince en el tobillo", ha detallado Zoido, quien ha subrayado su alegría "porque los percances físicos sean de poca entidad".

De igual modo, ha querido felicitar a las FCSE por el "buen trabajo desarrollado con la detención de siete personas, de las cuales seis han sido identificadas", así como el hecho que hayan conseguido impedir que miembros del clan familiar "hayan intentado liberar a uno de los detenidos que se encontraba recibiendo atención médica en el Hospital de Linares".

Según el ministro del Interior, "en estos momentos se ha recuperado la normalidad en la zona" y se está a la espera de que los detenidos pasen a disposición judicial. Además, de los cuatro policías nacionales heridos hay otros dos agentes de la Policía Local que también resultaron con lesiones.

Según han informado fuentes policiales, el suceso tuvo lugar sobre las 23,00 horas cuando tres patrullas de la Policía Nacional se disponían a realizar un control rutinario en la Estación Linares-Baeza, una zona conocida por el tráfico de drogas. Ha sido entonces cuando una de las tres patrullas se adelantó al ver pasar un vehículo de alta gama conducido por un cabecilla de uno de los clanes que se saltaba un ceda el paso por lo que comenzó la persecución. En un momento dado, en la calle Vista Alegre, el coche se para y el vehículo policial queda encajonado con otro vehículo que para justo detrás.

A partir de ese momento, los agentes se vieron rodeados tanto por los ocupantes del vehículo como por más de medio centenar de vecinos que salieron en apoyo de los mismos. Pese a ello, consiguieron pedir refuerzos. Cuando llegaron los refuerzos intentaron defender a sus compañeros y comenzó una auténtica batalla de campal, definida así por la propia Policía, con lanzamientos de piedras, golpes, amenazas y hasta disparos al aire por alguno de los agentes con el objetivo de restituir el orden.

Finalmente, la Policía detuvo a un padre y a dos hijos, presuntos cabecillas de uno de los clanes de la droga de la zona. Uno de los tres detenidos, en concreto el padre, iba con una brecha grande en la cabeza por la que tuvo que ser trasladado al Hospital San Agustín de Linares (Jaén). Fue en este enfrentamiento donde también resultaron heridos dos agentes de la Policía Local ya que fueron varias patrullas de este cuerpo las que se trasladaron a la zona para prestar refuerzo a la Policía Nacional.

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