Parto natural o cesárea

La sentencia en Canarias abre el debate: ¿Debe decidir la mujer si le realizan o no cesárea?

Un juez ha condenado a la sanidad canaria a pagar un millón de euros a una mujer por prolongarle un parto de gemelos sin darle la opción de una cesárea

Elegir entre cesárea y parto compete a la madre

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Un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado al Hospital Materno Infantil a pagar indemnización de un millón de euros a una madre por prolongar el parto gemelar durante 17 horas.

Según la sentencia, la demora para dar a luz provocó en uno de los bebés lesiones cerebrales irreversibles y que los sanitarios que atendieron a la embarazada "hurtaron la posibilidad de que la madre pudiera optar por la cesárea en su debido momento evitando cualquier lesión a su hijo".

Al respecto el fallo advierte que "elegir" entre parto natural o cesárea es un derecho de la madre, y no del médico.

Las cesáreas son cada vez más frecuentes

Este caso ha reabierto el debate sobre si es la mujer la que debe decidir si le realizan o no la cesárea. Lo cierto es que en los últimos años el número de este tipo de intervenciones quirúrgicas se han disparado.

El principal motivo es que en muchos casos son los médicos los que la recomiendan, pero en otros son las embarazadas las que lo piden porque se sienten más seguras que con el parto natural.

Actualmente en España 1 de cada 4 bebés nace por cesárea. Un porcentaje que está muy por encima de lo que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda. De hecho el propio organismo explica que la cesárea, cuando está justificada desde el punto de vista médico, "es eficaz para prevenir la morbimortalidad materna y perinatal", pero matiza que "no están demostrados los beneficios del parto por cesárea para las mujeres o los neonatos en quienes este procedimiento resulta innecesario".

Sobre la cuestión las propias madres reconocen que "hay muchas cosas que no te explican bien", pero los especialistas insisten en que informan y acompañan a las futuras madres y que son ellas las que tienen la última palabra. "Estamos para acompañar en la toma de decisiones pero nunca para imponer una decisión salvo que concurra en circunstancia que puedan poner en peligro la vida del madre o del bebé", precisa el ginecólogo Jackie Calleja.

En la misma línea Julia Jeppesen, matrona, recuerda que la mujer "tiene autonomía para decidir sobre su cuerpo y su bebé aunque los sanitarios no estemos de acuerdo con su decisión".

Rosana reconoce que le hubiese gustado tener más información antes de dar a luz. "Me dijeron que si quería que me sacaran a la niña con fórceps podía tener consecuencias", recuerda.

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