Chocolate negro, ven a mí y alarga mi vida.

Publicidad

Alerta alimentaria

Sanidad recomienda no consumir un chocolate negro por la presencia de alérgenos no declarados

La Agencia española de Salud Alimentaria pone la alerta, sobre todo, para las personas que sean alérgicas a las proteínas lácteas ya que en el etiquetado del producto no aparecen detalladas. No obstante, Sanidad ha recalcado que para el resto de consumidores no existe ningún tipo de peligro

En resumen

  • Se trata de la marca Weinrichs 1985 que vende estos chocolates negros en formatos de cien gramos.
  • La reacción más grave que pueden provocar estas proteínas lácteas es la anafilaxia, que provoca el estrechamiento de las vías respiratorias y, por lo tanto, graves problemas de respiración.

La Agencia española de Salud Alimentaria (Aesan) ha emitido un alerta en torno a todos los lotes de un chocolate negro con trazas de menta procedente de la marca alemana Weinrichs 1985,que presenta sus productos en envases de cien gramos. Principalmente esto se debe a que Sanidad ha detectado proteínas lácteas en el chocolate que no aparecen detallados en el etiquetado del producto.

Sanidad ha comunicado a través de la página web de la Aesan que tuvo conocimiento de esta anomalía a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) en el que las autoridades sanitarias del País Vasco habían detectado la presencia de estos alérgenos no declarados. Por su parte, la empresa distribuidora ya ha comunicado que se no existe, en la actualidad, disponibilidad de este producto en el mercado porque ya se ha procedido a su completa retirada en su comercialización.

Sin embargo, Sanidad simplemente recomienda a las personas alérgicas que eviten este tipo concreto de producto pero que "no comporta ningún riesgo para el resto de consumidores". No obstante, es importante que las empresas notifiquen la presencia de estos alérgenos en sus productos para evitar males mayores. Los síntomas principales que sufren las personas que son alérgicas van desde la presencia de ronchas en la piel, tos hasta hinchazón de labios, lengua o garganta. En el peor de los casos podría producir anafilaxia, que provoca el cierre de las vías respiratorias dificultando enormemente a la persona afectada la respiración.

Publicidad