DANA

El rescate de una mujer atrapada en un kiosco por las lluvias torrenciales de la DANA en Extremadura

Los efectos de la primera DANA del otoño están siendo devastadores en buena parte del país. Extremadura está sufriendo cientos de perdidas materiales por las fuertes riadas que arrastran todo a su paso.

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La intensidad de las precipitaciones que se están registrando en varios puntos del país por la primera DANA del otoño afecta de lleno a Extremadura, donde en algunos municipios se han provocado importantes daños materiales y varias personas han tenido que ser rescatadas por los bomberos. La imagen de una mujer atrapada dentro de su kiosco sin poder hacer nada es la imagen que mejor resume el calvario por el que están pasando los extremeños. Los efectivos han conseguido rescatarla casi 'in extremis'.

La dependienta de este kiosco se quedó encerrada tras las fuerte tormenta que inundó la plaza donde se encontraba el establecimiento. La corriente de la riada era tan fuerte y el agua había subido tanto, que por si sola era imposible salir. A hombros, los bomberos han conseguido sacarla. "La pobre sacaba la mano cuando ya le llegaba el agua por la mitad", explica una vecina de la zona. Desesperada sacaba la mano para pedir ayuda a quien pudiese verla.

Las lluvias torrenciales se llevan todo a su paso

Además, la tromba de agua ha arrastrado coches, sillas y mesas de las terrazas y también los contenedores. En pocas horas, las lluvias torrenciales han inundado casas y destrozado comercios. En Badajoz varios conductores han quedado atrapados en la carretera dentro de sus coches, por lo que se ha tenido que cerrar la autovía para recatarles.

En toda la comunidad ya hay cuatro carreteras cerradas al tráfico por el riesgo de las fuertes tormentas y mañana la alerta sigue amarilla en estas mismas zonas.

Almendralejo, uno de los puntos más afectados

Los peores daños se han producido en Zafra en Mérida y en Almendralejo, en Badajoz. En este último han caído hasta 76 litros por metro cuadrado. Cuando la lluvia ha cesado, se convertía casi en misión imposible andar por las calles por la cantidad de barro que se ha generado tras las riadas. Más de 2.000 llamadas a emergencias y 300 incidencias solo en este municipio por el momento.

La lluvia parece que ha dado un respiro a última hora de la tarde y en los locales afectados están aprovechando para limpiar sin descanso porque no saben que pasará en las próximas horas. Por el momento, no se puede hacer una valoración exacta de las pérdidas pero en algunos bares las mercancías y los vehículos están aseguradas.

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