El campo de fútbol del Club Deportivo Alzola-Halconés, ha sufrido un grave acto vandálico que ha dejado al barrio enmudecido, tras haber sido incendiado.

Pasar de un campo de arena a uno que luciese en verde, costó al barrio Poblado Dirigido de Orcasitas, años de incansable lucha que se han visto truncados con un nuevo campo, pero esta vez teñido de negro.

Un acto vandálico arrasó con las instalaciones, dejando a más de 400 niños y niñas sin posibilidad de jugar y fuera de la temporada de fútbol que empieza en menos de un mes.

El vecindario está muy preocupado. Habían conseguido un campo donde sus hijos se animasen a jugar al fútbol y "no fuesen el hazme reír del resto de equipos". El caucho pasó a ser, entonces, su único problema, olvidándose del barro que lo ensuciaba todo y dejaba rodillas destrozadas.

Tras un largo proceso de construcción y negociaciones, el campo de fútbol se inauguró hace apenas un año. La ilusión era total, pero también existían desventajas. Algunos jóvenes encontraron en el campo el sitio ideal para organizar botellones los fines de semana, a pesar de la negativa del Club Deportivo Alzona-Halconés a que estos actos se llevasen a cabo.

Cada mañana el cuerpo técnico del equipo, jugadores y padres, tenían que acudir a las instalaciones con horas de antelación para limpiar el campo de cristales, plásticos, basura y botellas, con el fin de dejar el terreno de juego despejado y seguro antes de que los partidos comenzasen.

Sin embargo, en esta ocasión los hechos fueron a más y dejaron más de 16 zonas afectadas y una portería destrozada por las llamas.

El suceso ha dejado a un barrio hundido, como apuntaba el presidente del club, Agustín Labad Martinez: "Es un barrio que necesita cosas, cosas bonitas como es este campo".

El deporte es para ellos una salida sana y saludable para la vida de sus hijos, que evita que "puedan tener malos pensamientos", como señalaba un padre de los jugadores.

Lo que dejan completamente claro, es que no se rendirán y seguirán luchando hasta el final por el deporte.

Actualmente el caso está en manos de la policía que busca a los responsables de los daños.