España vaciada

La queja de los vecinos de la España vaciada: "Nos tienen abandonados"

La semana en la que ocho presidentes autonómicos firmaron una declaración institucional para un reparto de la financiación a las comunidades teniendo en cuenta la dispersión y el envejecimiento, nos acercamos a las zonas rurales en las que los servicios cuestan más y las necesidades, sostienen los vecinos, "son las mismas que en la ciudad".

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Ocurrió el martes. Ocho presidentes autonómicos, capitaneados por Alberto Núñez Feijóo y de tres partidos políticos diferentes, celebraron una cumbre para abordar las partidas presupuestarias de las comunidades, y solicitar al Gobierno que se tengan en cuenta aspectos como el reto demográfico o los grupos de edades de la población. El documento, firmado por todos ellos, recoge la importancia del encarecimiento de los servicios de estas zonas del mapa de España y la necesidad de las políticas sociales en esos territorios.

Los que habitan en el medio rural lo tienen claro. "Aquí somos todos viejos y necesitamos servicios porque no tenemos las facilidades o la agilidad de los jóvenes", comenta Benigno. Le encontramos arreglando la parra de su casa y nos cuenta que, junto a su mujer, son ya los mayores de la aldea. "Aquí vivimos ahora 16, antes éramos muchos más pero se fueron muriendo. Nosotros, con 84 y 83 años, somos los más antiguos de la zona". A pocos metros vemos una marquesina y aprovechamos para preguntarle por el transporte público. Es tajante. "Nos tienen abandonados. Antes pasaba el autobús cada media hora, cada hora, pero ahora no viene. ¿Cómo vamos al centro médico? A veces en taxi, pero hay que llamarlo con tiempo porque estamos lejos", se lamenta.

Transcurre una hora de trayecto, entre diferentes pequeñas poblaciones, hasta que damos con el primer vecino. Es Rogelio, que va a tirar la basura. "Aquí lo raro es encontrarse a alguien", nos dice con sorna. El servicio de recogida de residuos viene a esta zona dos veces a la semana y a él le gustaría que lo hiciese de un modo más regular: "Soy consciente de que tiene que desviarse de la ruta para venir a nuestro lugar, es más caro, pero pagamos impuestos como todos". A pocos metros, la aldea de Ferreiros, en el Ayuntamiento coruñés de Ames. Aquí vive solo una persona, Francisco, que no está hoy en casa, pero comprobamos que tiene dos contenedores municipales en la puerta del domicilio. Reparamos en otro desvío de ruta del camión de recogida de basura.

A escasos 6 kilómetros, comprobamos que una escuela unitaria, la de Luaña, ha echado el cierre. "Hace más de un año. Es que aquí ya no hay niños. Los pocos que hay van en autobús a otro centro", dice una vecina.

El envejecimiento, los servicios que precisan los mayores, la dispersión poblacional y las necesidades sanitarias de este sector de la población son algunos de los puntos base de esta declaración institucional que los ocho presidentes autonómicos pretenden que el Gobierno tenga en cuenta a la hora del reparto de los presupuestos entre las comunidades.

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