Verano en pareja

¿Por qué hacemos cada vez más escapadas en solitario si tenemos pareja?

Habitualmente, y más en estas fechas todavía estivales, escucho a mi alrededor personas que se han escapado unos días con amigos aun teniendo pareja.

Y esta nueva moda, ¿qué puede significar?

 ¿Por qué hacemos cada vez más escapadas en solitario si tenemos pareja?

Pixabay ¿Por qué hacemos cada vez más escapadas en solitario si tenemos pareja?

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¿Acaso estas parejas están en crisis continua y prefieren tomarse un respiro antes de la crisis final? o ¿ese tiempo para cada uno, ayuda a fortalecer los lazos en parejas estables?

No hay una respuesta fácil a este dilema, porque cada uno te dará sus propias razones, que a veces tienen un poso de realidad, pero otras esconden problemas de fondo. Yo creo, queridos lectores, que todo es cuestión de expectativas.

¿Por qué nos vamos solos si tenemos pareja?

Sentirnos solteros de nuevo

La expectativa de volver a sentirte soltero: hay un gran número de personas que se guardan unos días de disfrute propio porque tienen una situación de pareja encorsetada, rutinaria y piensan que las vacaciones van a ser igual de aburridas aun estando en pareja, por ello ponen su ilusión en compartir confidencias y diversión con esos amigos que te conocen bien, que no te juzgan y con los que realmente puedes ser tú mismo.

Sin ganas de revivir lo malo del año anterior

La expectativa de que no se vuelva a producir lo de vacaciones anteriores cuando, cargados de buenas intenciones, planteábamos el viaje de nuestra vida en pareja y nos dimos cuenta de que:

  • Las vacaciones no resuelven los problemas del resto del año
  • Las discusiones aumentan exponencialmente en función del tiempo de convivencia
  • El salir de la zona de confort de la vida cotidiana hace aflorar tensiones escondidas
  • Reaparecen problemas sexuales sin resolver al tener más oportunidades de intimar

Tener tiempo para nosotros

La expectativa de vivir lo que los terapeutas de pareja recomendamos para mejorar la relación

  • Poder sentir la experiencia de estar de nuevo solos y con qué intensidad extrañamos al otro
  • Poder testar la relación analizándola desde fuera, al cambiar de aires y salir de la vida cotidiana
  • Poder disfrutar de momentos en los que cada miembro es uno mismo sin formar parte del dúo y tomar decisiones propias, así igual a la vuelta valoramos la relación de distinta manera.
  • Poder reflexionar y ver lo que realmente queremos para nuestro futuro sentimental

Una decisión compartida

Ahora bien, para que todo esto de viajar por separado funcione, debemos tener en cuenta:

  • Que debe ser una decisión consensuada por ambos y, por tanto, deben de estar de acuerdo
  • Que no es la solución a los problemas de pareja
  • Que la duración ideal es un fin de semana o un puente
  • Que se deben establecer unas pautas de comunicación con la pareja, ya que viajar sin ella no equivale a que no siga estando en tu vida

¿Y si somos de los que las vacaciones nos generan una expectativa de disfrutar de y con la pareja, en todo momento, a todas horas, esas horas que el día a día nos son robadas por las rutinas y contratiempos de la vida cotidiana? ¿Y si somos de los que deseamos ese tiempo de asueto porque echamos de menos las risas, los paseos infinitos, las caricias sin prisas, el disfrutar de los sentidos en su compañía? ...escuchemos al corazón que igual nos sorprende y hagamos lo que nos hace sentirnos bien, esté de moda o demodé. Buen verano.

Alicia López Losantos, es psicóloga y socióloga

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