Sin tiendas, ni supermercados, ni farmacias. Esta es la realidad de muchos municipios españoles. Ahora deben sumarle una pérdida más: la del médico.

Ya es una realidad, hay pueblos enteros que no tienen médico. Robregordo, el municipio de la Comunidad de Madrid con menos habitantes, en total 45, no tienen médico. Para recibir atención médica, acondicionan un local y un facultativo pasa consulta dos veces a la semana.

Entre los servicios que ofrecen está la toma de la tensión, distribución de las medicinas y poco más, si necesitan algo llaman a la ambulancia.

La despoblación está reduciendo cada vez más la presencia de médicos en el ámbito. En Castilla y León, Aragón, La Rioja, Castilla La Mancha y el interior de Valencia, están viviendo el éxodo rural más importante de los últimos años.

En Galicia tampoco se libran, en Codeseda, un municipio de 400 habitantes, tienen el mismo problema. No hay médico y muchos ancianos dependen de familiares, vecinos o amigos que les puedan acercar en coche al centro médico más cercano.