Víctor Pascual ha tardado dos años en recuperar la casa que compró, que fue okupada a los pocos días de realizar la compra. Ahora tiene miedo a que ésto vuelva a ocurrir y hace turnos de vigilancia con sus amigos para que no vuelva a entrar nadie.

"Nos encontramos a un matrimonio aquí viviendo que nos dijo que habían alquilado este piso por 400 euros al mes", asegura el propietario del piso. Tras recuperar el piso, lo ha encontrado con pomos rotos, cristales destrozados y el agua, la luz y el gas, 'puenteados'.