COP26

Los principales retos climáticos a los que la COP26 intentará dar respuesta

La COP26 revisará los progresos de la comunidad internacional desde el Acuerdo de París de 2015 y tratará buscar la fórmula para evitar que la temperatura media del planeta suba más de 1,5 °C a final de siglo.

El primer ministro británico, Boris Johnson, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y el primer ministro israelí, Naftali Bennett

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La cumbre climática COP26 que desde el domingo y hasta el 12 de noviembre se celebra en Glasgow (Reino Unido) tiene como objetivo primordial evitar que las temperaturas a final de siglo suban más de 1,5 °C respecto a los valores preindustriales. También valorar los progresos logrados por la comunidad internacional desde los Acuerdos de París de 2015.

Evaluar los progresos logrados desde 2015, así cómo dar con la fórmula que permita que la temperatura media del planeta no suba más de 1,5 ºC a final de siglo, son las principales cuestiones a las que esta cumbre climática quiere dar respuesta, pero no las únicas.

Horizonte 2030

La Unión Europea, por ejemplo, apuesta por lograr el compromiso de todos los países participantes en esta cita para que, en 2050, hayan reducido sus emisiones de CO2 un 55% con respecto a los niveles de 1990. La meta de la UE -muy ambiciosa y que, dado la postura reticente de gigantes industriales como China y la India parece complicada- es alcanzar para esa fecha la neutralidad climática.

Estados Unidos y Canadá, por su parte, aspiran a recortar las emisiones contaminantes hasta en un 53% en 2030, con respecto a los niveles de 2005 y, de esta forma, llegar a "cero emisiones" a mitad de siglo.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, acapara de hecho todas las miradas -como ya ocurrió en la cumbre de Roma del sábado- pues con él EEUU regresa al multilateralismo en la escena internacional tras los años de aislamiento de la Administración Trump.

China, el mayor emisor de CO2

Del otro lado, China se erige como el país que más complicado va a poner, en un principio, alcanzar esos objetivos climáticos. El gigante asiático es, de hecho, el mayor emisor del mundo de CO2. Pekín, en cualquier caso, se muestra favorable a llevar a cabo esa transición verde.

Recientemente China ha anunciado que dejará de invertir en plantas de carbón en el extranjero, gesto que se ha interpretado como una señal por los mercados internacionales.

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