Miryam Fernández y su marido se casaron el 3 de agosto de 2013 en una celebración a la que asistieron más de 80 invitados. De ese día tan especial guarda el libro de fotografías, el vídeo de la boda e incluso el vestido que lució en su camino al altar.

Sin embargo, seis años después del enlace, el juzgado de Salamanca asegura que su matrimonio nunca existió y que siguen estando solteros a pesar de que tras la boda acudieron al Ayuntamiento, donde les entregaron el libro de familia.

Según han podido saber, el secretario del Ayuntamiento de Rollán nunca inscribió su matrimonio en el Registro Civil, pero ellos no fueron conscientes de este 'pequeño detalle' hasta ahora.

Incrédulos, se preguntan cómo este hecho ha pasado desapercibido hasta ahora a pesar de haber presentado documentos oficiales en las diferentes administraciones, al haber hecho la declaración de la renta juntos o al haber inscrito a sus hijos en el Registro.

El juzgado de Salamanca los citó para que acudieran con varios testigos que pudieran confirmar que su enlace se celebró de verdad. Sin embargo, la pareja acudió con su bebé pero sin testigos. Allí firmaron un documento en el que explicaban que se negaban a llevar a los testigos pero que sí habían llevado los recuerdos del día de su boda.

Ahora están a la espera de que su caso se resuelva y un juez decida si inscribe su matrimonio con fecha de 2013.