Los pasajeros de un avión procedente de Isla Mauricio han vivido momentos de pánico en el aeropuerto de Madrid. Al menos 13 pasajeros han resultado heridos con cortes y contusiones debido a fortísimas turbulencias durante el vuelo.

Javier Martín Chico, del Departamento técnico del SEPLA, lo que sucedió es lo que se conoce como "turbulencia en aire claro", es decir, una turbulencia que no está prevista y que se produce por "un cambio de viento o cambio importante de temperatura". Añade que "no se pueden detectar a la vista y tampoco el avión dispone de una herramienta que lo haga".

Los pasajeros, según Martín Chico, sienten "una sensación de montaña rusa" que hace que sientan "que están flotando en el avión o presionados sobre los asientos".

Los pasajeros fueron atendidos en la terminal T4 del aeropuerto por parte del servicio médico de Barajas, que recurrió al Samur-Protección Civil para que efectuase el traslado a los hospitales, que se hizo en un transporte colectivo por no revestir gravedad las lesiones de los heridos y en dos viajes.

Algunos pasajeros no tenían abrochado el cinturón de seguridad cuando ocurrieron las turbulencias a pesar de que el comandante dio la orden. Además, Aena ha detallado que el comandante comunicó durante el vuelo al control aéreo la necesidad de tener "prevenidos en el aeropuerto" a los servicios de atención médica. "El avión tomó tierra, sin novedad, a las 19:15 y fue estacionado en una posición en remoto, para facilitar las tareas de atención y no interferir la normal operativa del aeropuerto, donde esperaban las asistencias médicas", añade Aena, que remite a la compañía área para obtener más información.

La aeronave sufrió una caída de 300 metros de altitud de manera brusca e inesperada sembrando el pánico entre los pasajeros. Todos han recibido ya el alta.